Ya no cuela

Feijóo. Por Carlos Esteban

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Feijóo y el ‘nuevo’ PP, que es el PP de siempre, representan de un modo tan limpio el cierre del círculo iniciado en la Santa Transición que el reciente congreso parece un epitafio y una epifanía. Epitafio, porque concluye el régimen del 78, no por destrucción sino por cumplimiento: todo está consumado. Y epifanía, porque lo que se mantenía oculto, pudorosamente tapado por un velo de ilusión cada vez más raído, se ha manifestado en toda su gloria.

Me refiero a que el PSOE y el PP siempre han sido un tándem, poli bueno y poli malo (cuál es cuál, depende del ojo del votante), pin y pon, una ‘buddy movie’, la extraña pareja, que se enfrenta entre guiños y codazos. Son el sistema, no hay más, dos alas del mismo partido único.