Fuerzas ucranianas y rusas combaten casa a casa en Severodonetsk

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En el corazón de Severodonetsk, ciudad estratégica en el este de Ucrania, hay «combates callejeros» este domingo en momentos en que las fuerzas de Moscú ejercen todo su peso para controlar la cuenca minera de Donbás, sin renunciar a otras regiones.

«La situación en Severodonetsk, donde continúan los combates callejeros, sigue siendo extremadamente difícil», señaló el presidente ucraniano Volodimir Zelenski en un video publicado en la madrugada del domingo, en el que deplora los «ataques aéreos, la artillería y el fuego constante de misiles».

La ciudad sigue en el centro de la ofensiva rusa en el Donbás, una región oriental bajo control parcial de separatistas prorrusos desde 2014 y que Moscú espera conquistar en su totalidad.

La situación allí sigue sin estar clara. Autoridades locales ucranianas aseguraron el sábado que la defensa estaba recuperando parte de la ciudad, mientras desde Moscú se dijo que los ucranianos sufrieron graves pérdidas y estaban en retirada.

«Las unidades del ejército ucraniano, que sufrieron pérdidas críticas durante los combates por Severodonetsk (hasta el 90% en varias unidades), están retrocediendo hacia Lyssytchansk», una localidad cercana, aseguró el Ministerio de Defensa ruso.

Pero Kiev afirma que lucha para reconquistar la ciudad. Las tropas rusas «lograron entrar y apoderarse de buena parte de la ciudad, dividiéndola en dos. Pero nuestros soldados lograron redistribuirse, construir una línea de defensa. Actualmente, estamos haciendo todo lo necesario para restaurar el control total» de Severodonetsk, declaró su alcalde Olexandre Striouk.

Un poco antes, el gobernador de la región de Lugansk, Sergei Gaidai, también aseguró que «la información inicial indica que ellos (los rusos) han logrado tomar el control de la mayor parte de la ciudad. Pero nuestras fuerzas ahora los están repeliendo».

La lucha sigue también en otros frentes

Según el ministro de Defensa de Ucrania, «Rusia continúa esforzándose por ocupar todo nuestro estado». El Kremlin sueña con «reunir las tierras» que considera «suyas», incluidas «Polonia, los países bálticos, Eslovaquia y otros», aseguró Oleksi Reznikov.

Crimea, Donbás, sur de Ucrania: desde el inicio de la invasión, Rusia ha triplicado el área ucraniana bajo su control, con unos 125.000 km², o el 20% del país, según Zelenski.

En el frente sur, en la región de Jersón, Moscú «sigue bombardeando los territorios ocupados y las posiciones del ejército ucraniano», anunció la presidencia ucraniana, que teme una crisis humanitaria en las zonas en manos rusas.

El ejército ruso asegura haber destruido «un punto de despliegue de mercenarios extranjeros» cerca de Dachnoe, en la región de Odesa, y haber alcanzado con misiles un centro de entrenamiento de artilleros ucranianos cerca de Stetskovka, en la región de Sumy (norte), donde «instructores extranjeros formaron a soldados ucranianos en el uso del obús M777».

El puerto de Mykolaiv también fue alcanzado por un misil, así como una empresa agrícola en el gran puerto de Odesa, donde «los almacenes resultaron dañados» y dos personas murieron, según Kiev.