Human Rights Watch denuncia a Venezuela, Nicaragua y Cuba por crímenes atroces

|

 La organización no gubernamental de carácter internacional Human Rights Watch arremetió ayer, a través de su Director para las Américas, José Miguel Vivanco,  contra los regímenes de Cuba, Venezuela y Nicaragua, los tres de corte comunista, los tres en la órbita de Podemos y del vicepresidente Pablo Iglesias, y denunció y condenó su siniestro historial de violacion sistemática de los derechos humanos. Human Rights acusó a esos tres regímenes políticos de la izquierda de contribuir a que 2020 fuera uno de los peores años en las últimas tres décadas en cuanto a la violación de los derechos humanos.

Lo están, dijo, “a pesar de la presión que se ejerce a nivel internacional, a pesar de las denuncias, de la documentación que existe sobre crímenes atroces cometidos por estas tres dictaduras».

Vivanco destacó que Venezuela es uno de los “casos más dramáticos” de la región “al eliminar la última reserva democrática del país”, es decir la Asamblea Nacional. A principios de enero, los aliados del dictador Nicolás Maduro asumieron ilegítimamente el control de la Asamblea Nacional, cinco años después de sufrir una humillante derrota ante la oposición, lo que le otorga a Maduro el dominio de la última institución que aún no estaba bajo su control.

Vivanco también destacó que tanto la ONU como la Corte Penal Internacional han denunciado que el régimen venezolano ha cometido crímenes de lesa humanidad.

“Venezuela es también ejemplo de una crisis muy profunda de carácter humanitario, una emergencia humanitaria que ha generado un éxodo masivo de venezolanos al resto de la región”.

Respecto a Cuba, Vivanco dijo que no hay un consenso internacional para presionar a la isla en sus “abusos” y violaciones de los derechos humanos.

En Nicaragua la situación es crítica, en parte porque la policía y nuevas legislaciones promovidas por la dictadura comunista de Daniel Ortega recortan todo tipo de libertades y reprimen a los ciudadanos.

Mientras, tanto el vicepresidente comunista del gobierno español, Pablo Iglesias, guarda silencio. Tampoco al embajador in péctore de Maduro en el mundo, José Luis Rodríguez Zapatero, parece preocuparle tan masiva vulneración de los derechos humanos.