Indultos del procés: Sánchez equipara ley a la revancha y la justicia a la venganza

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El desmantelamiento de las instituciones emprendida por Pedro Sánchez desde la Presidencia del Gobierno continúa y alcanza un momento de enorme intensidad. Si ya es grave que el presidente del gobierno se declare partidario de conceder los indultos a quienes no solo no se han arrepentido del delito cometido ni lo han solicitado sino que además han declarado que lo volverán a intentar, es decir que volverán a cometer delito de sedición, es más grave aún rebajar a la condición de un acto de venganza la Sentencia del Tribunal Supremo de España, y a la condición de revancha el regular funcionamiento de un poder del Estado. Es un desconocimiento del proceso judicial y un desprecio al Alto Tribunal.

Sánchez va a ignorar -incluso en el caso de que sean negativos- los informes contrarios de la Fiscalía y del Tribunal Supremo. Da todo igual. Ha decidido poner el estado a su servicio político y a sus intereses de gobierno. Nunca España había vivido un desmantelamiento parecido de la seguridad jurídica y del regular funcionamiento de las instituciones.

Refugiado tras la bandera comunitaria, Pedro Sánchez declaró ayer que «pese a que hay partidos políticos que defienden otras tesis legítimanente, en los valores constitucionales no se encuentran ni la revancha ni la venganza y sí la concordia, el entendimiento y el diálogo». Es decir, justicia es venganza y el indulto -sin que se cumplan los requisitos legales- es diálogo. Es decir, lo que confesó Sánchez ayer es que el indulto forma parte de la mesa de diálogo con los independentistas.

«Todos tenemos que mirar al futuro, aprender de los errores y abrazar valores constitucionales que son los que dan un horizonte de convivencia a nuestras sociedades y no quedarnos atrapados en la venganza y en la revancha cuando estamos hablando de una crisis que desgarró a la sociedad catalana y al conjunto de la sociedad española».

Cabe recordar que, en 2019, el presidente del Gobierno se posicionó claramente en contra de los indultos: «Ni el Supremo ni la Fiscalía están por la labor de indultar porque ni hubo injusticia ni hay voluntad de los condenados de corregirse», afirmó en una entrevista en OndaCero. A preguntas de los periodistas, Sánchez rehusó pronunciarse sobre este giro de 180 grados, insistiendo en que «lo importante es mirar hacia el futuro y aprender de los errores» y ha apelado a «la vocación que deben tener todos los políticos por superar fracturas y reencontrarse».

PNV, EH Bildu, Más País y Compromís han respaldado que Pedro Sánchez indulte a los dirigentes independentistas condenados por el procés.

Para JxCat va aún más allá. Para esa formación no cabe otra solución que la amnistía y el derecho de autodeterminación. Su portavoz, Miriam Nogueras, defiende que no haya arrepentimiento porque no han venido a pedir perdón ni a que les perdonen para poder justificar los indultos.

Desde el PNV, Aitor Esteban cree que el primer paso para resolver la cuestión es que «los presos políticos salgan de prisión».

La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, volvió a defender la autodeterminación de Cataluña.

Íñigo Errejón y Joan Baldoví, respaldaron los indultos como herramienta para resolver una crisis que, según ellos, es política, no de orden público.

El nuevo presidente de la Generalidad, Pere Aragonès, señaló que «Cualquier medida que ayude a aliviar el dolor será bienvenida«, pero ha advertido que «la causa general contra el independentismo va mucho más allá de los nueve presos políticos», ya que hay causas abiertas en el Tribunal de Cuentas y en el juzgado número 13 de Barcelona, por lo que ve necesaria una «amnistía».

La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, considera los indultos una «burla a la democracia» y un pago a «cobro revertido» del Ejecutivo al independentismo para mantenerse en el poder.

«Con aquel que no sólo no se arrepiente, sino que dice que lo volvería a hacer y que lo volverá hacer no se pueden conceder medidas de gracia«, ha dijo Gamarra mientras reiteró el compromiso del PP de impugnar los indultos ante el Supremo si el Gobierno finalmente los concede.

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, dijo que su partido presentará un recurso ante el Tribunal Supremo si el Gobierno decide indultar y convocará también «movilizaciones y protestas en las calles».

Espinosa ha indicado que Vox estará «en todos los juzgados que haga falta» y «en las calles que sea necesario» para mostrar su rechazo a la decisión de indultar a «delincuentes encarcelados por haber roto la ley» que podría tomar «un gobierno débil, que agacha la cabeza ante las sucesivas pretensiones de sus socios».

«Vox será un muro frente a quien quiera pretender que un golpe de estado le pueda salir gratis», ha añadido su portavoz parlamentario, quien cree que «los separatistas» son «cada vez más expertos en el chantaje político» y además «no han mostrado ningún tipo de arrepentimiento», sino que, al contrario, advierten de que «lo volverán a hacer».