Erdogan borra Constantinopla

Erdogan da un paso más en la islamización. La basílica cristiana de Chora ya es mezquita

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El presidente de Turquía, el islamista Recep Tayyip Erdogan decretó este viernes convertir en mezquita otra antigua basílica bizantina de la vieja Constantinopla, la iglesia basílica de Chora.

En un proceso claramente ideológico de desmontar la obra del gran Atatürk y de re-islamizar nuevamente el país, Erdogan está haciendo derribar símbolo tras símbolo (como derriban estatuas los del BLM) del legado de modernización, aconfesionalidad y transformación del país que inició Atatürk tras la caída del agotado y decadente Imperio Otomano después de la primer guerra mundial.

En 1935, Atatürk, considerado como el padre de la Turquía moderna y occidentalizada, tomó la decisión, más que simbólica, de desislamizar los templos bizantinos que habían sido convertidos a la fuerza en mezquitas con la caída de Constantinopla el 1453. La decisión consistió en convertirlos en museos. Santa Sofía (templo de la sabiduría), fue construida por el emperador Justiniano en el año 537, fue sede papal durante en el siglo XIII y llegó a convertirse durante más de 900 años en centro de la cristiandad. La noche previa a la caída del último bastión del imperio romano de oriente en manos musulmanas, la ciudad entera se reunió en la catedral para encomendarse a la Virgen María. Cuentan las crónicas el fabuloso espectáculo de fervor y desesperación: inciensos, antorchas, soldados de mil regiones de la cristiandad, cruzados, hombres, mujeres y niños, bajo la cúpula y muros del más impresionante templo del mundo, recubierto por entero de mosaicos bizantinos. Lo siguiente fue la entrada de Mehmet II a caballo, su conversión en mezquita y el encalado de todas las imágenes. Cuando Attatük,  500 años después, ordena recuperar el interior del templo, la cal ya ha devorado la mayoría de las pinturas y mosaicos de arte bizantino. Pero Estambul recuperó el orgullo de haber sido Constantinopla. Desde entonces y hasta el mes de julio se ha podido visitar Santa Sofía como museo. Ahora, han vuelto a tomar posesión las letanías islámicas y se han recubierto sus muros con grandes cortinajes para tapar los mosaicos que pudieran ser recuperados.

Un mes más tarde, Erdogan ha dado otro paso en el mismo proceso: declarar la conversión de la vieja basílica de Chora en mezquita. Chora, una auténtica joya del arte bizantino, una pieza única en el mundo, fue construida en el siglo VI y también convertida forzosamente en mezquita en 1511. Pero en 1945 Atatürk hizo con ella lo mismo que con Santa Sofía. Convertirla en museo e iniciar un lento y costoso proceso de recuperación de mosaicos y de pinturas al fresco sin parangón en el mundo. Como en el caso de Haiga Sofía, el templo cristiano estaba en su interior enteramente recubierto de mosaicos y frescos que fueron recubiertos con yeso por los otomanos. El visitante ha podido contemplar hasta ahora la maravilla estética de aquellos mosaicos que representan -narran- la vida de Jesús y de la Virgen María con enorme preciosismo. También los frescos, con escenas  bíblicas como el traslado del Arca de la Alianza o el Juicio Final, en las que se entremezclan los retratos de personajes de la historia de la ciudad, son de una enorme belleza bizantina. Por sus dimensiones, arquitectura y decoración interior, Chora produce una especial conmoción y es posiblemente el templo más hermoso del antiguo imperio romano de oriente.

También Chora era un símbolo de la obra occidentalizadora de Atatürk, que Erdogan se ha empeñado en derruir.

El islam prohíbe la presencia de imágenes en sus templos, y de la misma manera que se ha recubierto el interior de Santa Sofía con grandes cortinones para ocultar los mosaicos, o el interior de la antigua iglesia bizantina de Trebisonda con doseles, también se recubrirán las maravillas de Chora.

Ojos que no ven…