¿ENCUBRIMIENTO POR PARTE DE CHINA?

Fox News encabeza una investigación periodística sobre el origen chino del Covid-19 

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En una serie de artículos publicados por el medio estadounidense, los periodistas Bret Baier y Gregg Re aseguran que fuentes solventes próximas a la inteligencia norteamericana  consideran que el Covid-19 se originó en un laboratorio de Wuhan, aunque no como una arma biológica sino como parte del intento de las autoridades chinas por demostrar al mundo que sus investigaciones para identificar y combatir virus están a la altura de las de Estados Unidos. Querían demostrar ser una potencia internacional en esa materia. Una demostración que puede terminar convirtiéndose en una de las mayores tragedias sanitarias y económicas de la historia.

En ese sentido, el medio norteamericano afirma que fuentes de la inteligencia señalan que “el encubrimiento” por parte las autoridades chinas de lo sucedido en Wuhan puede ser “el más costoso” de todos los tiempos.

Dichas fuentes creen que la transmisión inicial del virus, una cepa de origen natural que se estaba estudiando en el laboratorio, fue de murciélago a humano y que el «paciente cero» era un trabajador del laboratorio. De ahí a su expansión por Wuhan no hubo más que un paso.

Las fuentes de la cadena Fox aseguran temer la «creciente confianza» de que las cosas sucedieron así; no en vano, dicha confianza proviene de documentos y pruebas clasificados y de código abierto. Sin embargo, la prudencia propia de los servicios de inteligencia señalan que las conclusiones aun no son definitivas y que, no obstante la documentación obrantes, hay profesionales del sector epidemiológico y de los propios servicios que prefieren mostrar cautela frente a dicha tesis en tanto la investigación no haya concluido. 

En lo que todas las fuentes están sin embargo de acuerdo, de lo que nadie duda, es de la deliberada y enorme labor de encubrimiento de datos e información sobre COVID-19 llevada a cabo por el gobierno chino.

Preguntado por John Roberts de Fox News sobre dichas  informaciones, el presidente Trump comentó en la rueda de prensa de coronavirus del miércoles: «Cada vez escuchamos más la historia… estamos haciendo un examen muy completo de esta horrible situación».

Los documentos de la inteligencia norteamericana detallan los primeros esfuerzos de los médicos en el laboratorio y los primeros esfuerzos de contención. Es un hecho que el tristemente célebre mercado húmedo de Wuhan, inicialmente identificado como un posible punto de origen de la pandemia, nunca vendió murciélagos, de manera que culpar al mercado húmedo fue una estrategia gubernamental para desviar la culpa del laboratorio.

Funcionarios de la embajada de EE. UU. en Pekín advirtieron en enero de 2018 sobre la falta de seguridad del laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan y transmitieron información sobre científicos que estaban realizando investigaciones de alto riesgo sobre el coronavirus de los murciélagos,  tal y como informó el Washington Post el  martes. Uno de los telegramas remitidos dice: “Durante las interacciones con los científicos del laboratorio WVI, [los representantes estadounidenses] indicaron que el nuevo laboratorio tiene una seria carencia de técnicos con formación adecuada y de los investigadores necesarios para operar con seguridad este laboratorio de alta contención”.

En cuanto al encubrimiento chino de la investigación sobre el origen de la pandemia, el Secretario de Defensa Mark Esper señaló el martes que  «Incluso hoy, los veo reteniendo información y creo que necesitamos hacer más para continuar presionándolos para que compartan». Dicha ocultación puede ser especialmente grave por cuanto que desvelar en su caso el origen real de los ensayos podría facilitar la respuesta sanitaria al virus y buscar soluciones. 

En declaraciones a «The Story» el miércoles por la noche, el Secretario de Estado Mike Pompeo comentó: «Lo que sí sabemos es que sabemos que este virus se originó en Wuhan, China. Sabemos que hay el Instituto de Virología de Wuhan está a solo unos kilómetros del mercado mojado. Todavía hay mucho que aprender. El gobierno de los Estados Unidos está trabajando diligentemente para resolver el enigma». Con respecto a los telegramas de advertencia del Departamento de Estado sobre el laboratorio de Wuhan, Pompeo dijo que la instalación «contenía materiales altamente contagiosos, lo sabíamos, sabíamos que estaban trabajando en este programa, muchos países tienen programas como este. En países que son abiertos y transparentes, tienen la capacidad de controlarlos y mantenerlos a salvo, y permiten que observadores externos entren para asegurarse de que todos los procesos y procedimientos sean correctos.»

El jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China rechazó la sospecha de que el virus escapó de la instalación, citando declaraciones de la Organización Mundial de la Salud de que no hay evidencia de que el coronavirus  provenga de un laboratorio.

Los estadounidenses originalmente estaban ayudando a capacitar a los chinos en un programa llamado PREVENIR mucho antes de que los chinos comenzaran a trabajar en este virus. El gobierno francés ayudó a los chinos a establecer el laboratorio de Wuhan.

China suprimió los datos y cambió los datos, dicen las fuentes a Fox News. Se destruyeron muestras, se lavaron áreas contaminadas, se borraron algunos informes iniciales y se escamotearon los artículos académicos. 

Hubo médicos y periodistas luego «desaparecidos» que advirtieron sobre la propagación del virus y su naturaleza contagiosa y transmisión de persona a persona. China se movió rápidamente para cerrar los viajes nacionales desde Wuhan al resto de China, pero no detuvo los vuelos internacionales desde Wuhan.

Las mismas fuentes señalan a Fox News que la Organización Mundial de la Salud fue cómplice desde el principio al ayudar a China a borrar sus huellas. Esas es la razón por la que Trump  anunció  el martes que Estados Unidos detendrá de inmediato todos los fondos para la OMS , diciendo que la organización había primado la «corrección política sobre las medidas que salvan vidas». 

Seis días después de que altos funcionarios chinos determinaran en secreto que probablemente se enfrentaban a la pandemia de un nuevo coronavirus, la ciudad de Wuhan, en el epicentro de la enfermedad, organizó un banquete masivo para decenas de miles de personas (un 8M local); millones comenzaron a viajar para las celebraciones del Año Nuevo Lunar. Un día después, el 20 de enero, el presidente Xi Jinping advirtió al público de la epidemia. Pero para ese momento, más de 3.000 personas habían sido infectadas durante casi una semana de silencio público, según documentos internos obtenidos por The Associated Press y estimaciones de los expertos basadas en  una retrospectiva sobre los  datos de la infección

«Esto es tremendo», dijo Zuo-Feng Zhang, epidemiólogo de la Universidad de California en Los Ángeles. “Si hubieran tomado tomaron medidas seis días antes, habría habido muchos menos pacientes y las instalaciones médicas habrían sido suficientes. Podríamos haber evitado el colapso del sistema médico de Wuhan «.

Como consecuencia de todas esas circunstancias, Estados Unidos ha puesto en marcha una investigación a gran escala para determinar si, efectivamente, como señalan las fuentes, es concluyente que el nuevo coronavirus, que se transformó en una pandemia global que puso de rodillas a la economía mundial, escapó de un laboratorio en Wuhan. Los agentes de la inteligencia norteamericana han recopilado información sobre el laboratorio y el brote inicial del virus y los analistas de esa misma inteligencia están armando una línea del tiempo de lo que el gobierno chino sabía y están «creando una imagen precisa de lo que sucedió», según informa Fox News. 

Una vez que se complete esa investigación, algo que se espera que suceda en breve, la Administración  Trump determinará como responsabilizar, en su caso, a China por la pandemia.

Por el momento, se descarta que el Covid-19 sea un arma biológica. Al parecer, se trata de un accidente causado por la negligencia y la insuficiente seguridad del laboratorio chino. Según Fox News, el mapeo del genoma indica que no se modificó genéticamente. 

Las fuentes dicen que la investigación apunta al trabajo en el laboratorio del Dr. Shi Zhengli, quien estaba trabajando en antivirales e inmunizaciones para el coronavirus, específicamente con murciélagos.

El viernes, el secretario de Estado Mike Pompeo reiteró que la administración estaba investigando al Instituto de Virología de Wuhan y acusó al gobierno chino de obstaculizar a los científicos para que no descubrieran lo que sucedió.

“Sabemos que los primeros casos ocurrieron a pocas millas del Instituto de Virología de Wuhan. Sabemos esto: la historia de la instalación, el primer laboratorio BSL-4 donde se está realizando una investigación de virus de alta gama, tuvo lugar en ese sitio”, dijo Pompeo. «Sabemos que el Partido Comunista Chino, cuando comenzó a evaluar qué hacer dentro de Wuhan, consideró si la WIV era, de hecho, el lugar de donde provenía». «Y lo más importante, sabemos que no han permitido que los científicos del mundo entren en ese laboratorio para evaluar lo que sucedió allí, lo que está sucediendo allí, lo que está sucediendo allí mientras hablamos», dijo. “Realmente, necesitamos que el Gobierno chino se abra” y ayude a explicar “exactamente cómo se expandió el virus”, afirmó Pompeo. “El Gobierno chino tiene que ser honesto”, insistió. Un estudio de febrero sobre los orígenes del virus de la Universidad de Tecnología del Sur de China concluyó: «Además de los orígenes de la recombinación natural y el huésped intermedio, el coronavirus asesino probablemente se originó en un laboratorio en Wuhan».

Si resulta que el virus escapó de un laboratorio chino, el rechazo global contra el gobierno del gigante asiático podría ser muy significativo. El virus ha infectado a millones de seres humanos en todo el planeta, ha matado a cientos de miles de personas y ha devastado las economías de todo el mundo. Se espera, afirma Fox News, que el presidente Trump lidere los llamamientos internacionales para hacer que Beijing haga frente las consecuencias de esta tragedia.

Durante la conferencia de prensa diaria del jueves, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China rechazó las afirmaciones de que algo sospechoso había tenido lugar en el laboratorio de Wuhan y reiteró que no había evidencia de que el coronavirus, que ha infectado a más de 2 millones de personas en todo el mundo, se haya hecho allí. «El jefe de la OMS ha declarado muchas veces que no hay evidencia de que el nuevo coronavirus se haya originado en el laboratorio», dijo el portavoz Zhao Lijian».

Por su parte, el senador republicano Josh Hawley ha presentado un proyecto de ley que permitiría abrir litigios contra el Gobierno chino ante tribunales estadounidenses si se determina que ocultó información relativa al virus.