Entrevista a D. Enrique Alvarado

«Maduro utiliza al Ejercito Nacional para ayudar a una facción de Narcoguerrilla colombiana»

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«Maduro utiliza al Ejercito Nacional para ayudar a un facción de la Narcoguerrilla colombiana». Así lo afirma el Dr. Alvarado a lo largo de la entrevista exclusiva que acaba de conceder a rebeliónenlagranja.com

Enrique Alvarado es un político venezolano democristiano de larga trayectoria, que conoce muy bien los entresijos y a los personajes de la política latinoamericana desde hace muchos años. En los noventa, bajo la Presidencia de Venezuela de Rafael Caldera, ocupó el cargo de Director de la Presidencia. Antes, durante 16 años, fue el jefe de prensa del mismo líder político. En la actualidad es embajador ante Hungría del Presidente Guaidó. A lo largo de su trayectoria Enrique Alvarado ha conocido a todos los líderes hispanoamericanos, conoce como pocos las claves políticas del continente y se ha destacado como uno de los defensores de los derechos humanos y de las libertades en su país.

Alvarado podría escribir unas jugosísimas memorias, que aún guarda celosamente entre papeles no publicados, y conserva recuerdos perfectamente nítidos sobre acontecimientos políticos vividos en primera persona, desconocidos y de no poca importancia.

Uno los últimos servicios que Enrique Alvarado prestó al presidente Caldera y a la propia República de Venezuela, fue acompañar, estando el gobierno de Caldera en funciones, al nuevo presidente electo durante su primera gira mundial. Se trataba, nada menos, que de Hugo Chávez Frías, el comandante que enseguida se desveló como un dictador sin límites. Alvarado acompañó a Chavez durante un mes en el avión presidencial y compartió con él vivencias y encuentros políticos aún por desvelar.

– D. Enrique, ¿como fue aquel periplo internacional con Hugo Chávez?

Caldera, en un gesto de institucionalidad, quiso poner al servicio de Chávez los medios de la República para que pudiera realizar ese periplo. Por eso le acompañe yo. Por eso utilizamos el avión presidencial. Por eso nos apoyamos en las embajadas venezolanas y en el servicio exterior del país. Vistamos 14 países. Tuvimos encuentros con los presidentes más relevantes del momento, con Aznar, con Chirac, con Scalfaro, Carlos Menem, Ruiz Tagle, Pastrana, Cardoso…hasta con Bill Clinton.

– ¿Se podía adivinar quien iba a ser y como se iba a comportar finalmente el President electo?

– Hugo Chavez Frías no era para nosotros un desconocido. Evidententmete sabíamos que era alguien de fuerte personalidad pero hasta que le traté en aquel viaje no me hice una idea completa del personaje. Básicamente -y así se lo dije al presidente Caldera a mi regreso- yo comprendí que Hugo Chávez no tenía límite de ninguna clase. Era un personaje que iba a arrollar, que iba a arrasar, que iba a imponer su modelo de país sin freno alguno. Iba a hacer tabla rasa. Fíjese, durante aquel viaje, recibió la llamada del Departamento de Estado norteamericano, que le pidió, por razones políticas evidentes, que visitara primero al presidente Clinton y solo después a Fidel Castro. Hugo Chavez se negó. Los americanos amenazaron con suspender la visita a Washington. Finalmente, el pulso lo ganó Chávez, que primero fue a visitar en La Habana a Fidel Castro y solo luego volamos hacia los EE.UU. para encontrarnos con  Clinton. El comandante era un hombre que hacía lo que le venía en gana.

– ¿Tuvo tanta influencia en el continente desde el primer momento?

– Desde el primer momento. Otra anécdota. Lula Da Silva por aquel entonces no era nadie, era un líder de segundo nivel. Cuando visitamos Brasilia para el encuentro con el presidente Cardoso, Hugo Chávez se enteró de que Lula había pedido una reunión con él y le esperaba metido en un automóvil. Chávez salió de la embajada de Venezuela, donde estaba dando una rueda de prensa, lo sacó del carro y estuvo reunido largo y tendido con. Decidió apoyarle políticamente y quien sabe si económicamente también.  El caso es que le apadrinó. Lula por eso tiene una importante raíz en el chavismo. Como la propia guerrilla colombiana.

– ¿Que ocurrió en ese primer periplo de Hugo Chávez en reacción con la guerrilla colombiana?

– Para  contextualizar las simpatías y relaciones de Hugo Chávez Frías  con la guerrilla colombiana, quiero destacar un hecho que para muchos pasó desapercibido. El 17 de diciembre de 1998, en el marco de ese periplo, llegamos a Colombia para rendirle homenaje al Libertador Simón Bolívar al conmemorarse el CLXVII Aniversario de su  Muerte. Chávez fue recibido en el aeropuerto internacional “Simón Bolívar” de la Ciudad de Santa Marta, por el presidente de Colombia, Andrés Pastrana Arango y el Embajador de Venezuela en Colombia  Fernando Gerbasi, entre otros. Los actos oficiales en honor al Libertador se realizaron en la Quinta de San Pedro Alejandrino organizados por la sociedad bolivariana de Santa Marta. En todo momento -fíjese bien- Chávez estuvo acompañado por el Jefe guerrillero comunista y ahora candidato presidencial, Gustavo Petro. El vínculo viene de lejos. Durante esta visita a Colombia, Chávez invitó al Presidente Pastrana a reunirse privadamente en la Habana con Fidel Castro. La reunión se realizó un mes después, el 17 de enero del 1999. Participaron: Fidel Castro, Andrés Pastrana y el propio Hugo Chávez. Lo que allí se trató, solo ellos lo conocieron. Algunos analistas consideraron que en esa reunión privada de la Habana se sentaron las bases para lo que después sería el Proceso de Paz en Colombia entre el Estado Colombiano y la guerrilla de ese país. En la Quinta de San Pedro Alejandrino, Chávez juró «poner a andar la espada de Bolívar» y su sueño bolivariano  por toda América Latina. Era un visionario que se creía la reencarnación de Bolívar. Quería ser el nuevo Bolívar. Y para eso estableció alianzas «hasta con el diablo», con todas la guerrillas colombianas y latinoamericanas, sin importarle el terrorismo, las violaciones de derechos, secuestros, asesinatos, narcotráfico etc etc..

– ¿Tiene esa relación del chavismo con la guerrilla y el narcotráfico alguna relación lo que está pasando en este momento en la frontera entre Venezuela y Colombia? Parece que hay una guerra a medias, no declarada, entre Maduro y no se sabe quién, donde reina la confusión. Nadie sabe muy bien lo que está pasando ahí. ¿Que esta pasando, Dr. Alvarado?

– Para que lo entiendan en España hay que refrescar la memoria. Cuando el presidente Santos firma los Acuerdos de Paz con la guerrilla colombiana, en realidad está firmando unos acuerdos parciales. Por una parte, la guerrilla del ELN no aceptó los acuerdos; y por otro lado, hubo tres sectores de las FARC que tampoco firmaron, que son los disidentes de tres grupos armados: el grupo de Iván Márquez, el de Jesús Santich y el de Gentil Duarte. Si se fijan, hubo demasiadas facciones que quedaron fuera como para considerar esos acuerdos como válidos. Esa era tesis de Uribe, que era una acuerdo en falso. Demasiados flecos sueltos. Esos flecos operan ahora en la frontera y se dedican al narcotráfico.  Y lo que hay en la actualidad es una guerra por el control del territorio y de las rutas del narco. Por eso, lo que está pasando actualmente con la guerrilla  colombiana, en la frontera con Venezuela, es un fiel reflejo del fracaso del proceso de paz en ese país. Grupos disidentes de ese proceso de paz están enfrentados por el control del territorio, de las rutas del narcotráfico, y en esta guerra híbrida de bandas armadas, la narco dictadura de Venezuela, salió en defensa y protección de una de las partes.

– ¿Puede desarrollar esa idea? ¿Que pinta Maduro en todo esto?

– Mucho. Pinta muchísimo. Toda la droga colombiana manejada por estos grupos guerrilleros de Colombia sale al mundo por los puertos venezolanos, fundamentalmente por Puerto Cabello y por La Guaira. En el enfrentamiento que mantienen por el control del territorio y de las rutas fronterizas, el grupo de Gentil Duarte está obstruyendo la ruta que utilizan las facciones de Iván Márquez y de Jesús Santich. Y Maduro ha tomado posición y esta liquidando con las Fuerzas Armadas de la República a la guerrilla de Gentil Duarte. Maduro y Padrino (ministro de Defensa) limpian la ruta para que solo trafiquen por el territorio venezolano el ELN, Márquez y Santrich y quitar de en medio a Gentil Duarte, de tal manera que ahora tendrán que negociar Iván Márquez, Santrich y alias «Pablito» (actual jefe del ELN y que domina todo el territorio). En una palabra, Maduro se ha aliado con determinadas facciones de la narco guerrilla. Es una guerra de narcos y Maduro tiene sus socios o aliados. Maduro quiere reabrir la ruta del narco a Iván Márquez y Jesús Santich. Maduro le está haciendo el trabajo sucio a un sector del narco bombardeando al otro sector. Están bombardeando la llamada «disidencia del frente décimo de las FARC en el estado de Apure. Ha tomado partido entre narcos. Y lo grave es que está utilizando al Ejercito Nacional de Venezuela para salvar sus intereses. Está enviando a los mandos militares, a los oficiales, suboficiales y soldados a morir, pero no por la patria sino por defender a una banda de narcotraficanes. En la guerra de narcos, Maduro ayuda a uno de os bandos utilizando las Fuerzas Armadas de la República. Es un escándalo nacional e internacional. Y una humillación a nuestros militares del todo intolerable. Mandar a nuestros militares a limpiar una «narcorruta» es un escándalo y una declaración de complicidad del régimen con la droga.

– ¿Como se financia la camarilla del régimen?

– Lo que me pregunta tiene mucha relación con lo que le estaba contando. Hundida PDVSA, el régimen ha acudido a tres fuentes de financiación: el narcotráfico, el «oro de sangre» y el coltán.

– ¿Puede explicarnos lo del «oro de sangre» y el coltán?

– Nicolás Maduro entregó a las guerrillas del ELN el control militar de la zona donde se encuentran las grandes minas de oro de la Guayana venezolana. Este oro, controlado por la guerrilla, luego se comercializa por el mundo. El coltán se envía fundamentalmente a Irán, Rusia y Truquía. Cuando cayeron las divisas por el petróleo, Maduro giró la mirada hacia las divisas que generan el narcotráfico, el «oro de sangre» y el coltán.  La guerrilla del ELN lo explota en territorio venezolano y Maduro se beneficia. Es un sucio negocio. Repugnante. Maduro entregó el país a los grupos terroristas y narcotraficantes y esto es una amenaza para toda la región. Los jefes guerrilleros colombianos actúan libremente, impunemente, utilizan  el territorio venezolano, como su Santuario.

– ¿Desea incidir en aluna idea?

– La Actuación del estado venezolano no es contra las Farc, en su conjunto, es un Show porque pretende lavar la cara frente al mundo, cuando en verdad lo que están enfrentando es a un pequeño grupo disidente, que no sigue las directrices de Iván Márquez y Jesús Santrich, un grupo dirigido por Alias “Farley y Arturo”. Es una guerra entre bandas, entre grupos criminales colombianos que operan en la Frontera entre Colombia y Venezuela a lo largo de 2.900 km. Se están produciendo terribles violaciones de derechos humanos: secuestros, torturas, desapariciones, crímenes. Impunemente. Esos compatriotas venezolanos han sido abandonados por el estado.

El Alcalde del Municipio Arauquita en Colombia, Etelivan Torres, informó que ya son más de 4.000.personas los desplazados forzosamente desde Venezuela a Colombia, por los combates en Apure. Específicamente en la Victoria, zona rural, parroquia Urdaneta, Municipio Páez  del estado Apure.

El Presidente Guaido, al referirse a los hechos sucedidos en la frontera señalo: “Maduro ha hecho de nuestro territorio un santuario para grupos irregulares armados que actúan ante la mirada cómplice de parte de las fuerzas Armadas.”. 

Los combates, los bombardeos, las violaciones de los derechos humanos continúan.