Jaque al chantaje del “CatalanGate” al Estado, por Juan Antonio de Castro

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Los independentistas catalanes no podrán salirse con la suya. La bajeza moral acaba  saliendo a la luz, y aquellos que con ella actuaron van a quedar muy pronto  retratados como lo que son: una escoria inmunda que no sabe ya cómo hacer para  acabar de reventar España. 

Hace una semana publiqué en este medio la trama que se escondía detrás del chantaje  de los golpistas catalanes al Estado, a través de la denuncia por los supuestos  espionajes de que habrían sido víctimas a través de “Pegasus”. Ahí encontramos a  “Citizen Lab” y a Elies Campos, uno de los principales protagonistas del informe de una  organización globalista por excelencia, con sede en la Universidad de Toronto, en  Canadá. También encontramos en el operativo que preparó esta operación, desde enero  de 2021, a la ANC y a Omnium Cultural. No podemos dejar de señalar que “Citizen Lab”  esta financiada por, entre otros: la “Open Society Foundation (OSF) de Soros, y las  Fundaciones Ford y Mac Arthur. Además encontramos asimismo entre ellos a HIVOS, una  tapadera de apoyo a “Citizen Lab” por parte del Fondo Nacional para la Democracia  (NED) de los Estados Unidos, del Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos,  de la agencia de cooperación del Reino Unido (UKDFID), de la cooperación alemana  (GTZ) y de la cooperación Sueca. Como puede verse, la lista incluye a algunos de los  conocidos como “exportadores de la democracia” en las famosas revoluciones de color,  así como en el intento de golpe independentista en Cataluña. A ellos se unió, en esta  ocasión, “Amnesty International”, que viene asimismo recibiendo financiación del  entramado de Soros y ha cooperado, en esta ocasión, en aspectos técnicos del informe  e investigación generada. 

La sumisión de nuestro presidente del gobierno a dicho chantaje llegó hace pocos días al  súmmum con la destitución de la Directora del CNI, organismo intachable que no ha  hecho otra cosa, en esta ocasión, que su deber que es protegernos de las amenazas a la  seguridad del Estado. Es evidente que de un gobierno que se pliega a golpistas  indultados no vamos a poder esperar nada, pero tampoco los españoles somos un  pueblo que se deja pisotear. La verdad debe terminar saliendo a la luz. 

Así es como un grupo de valientes se ha puesto en pié, y ha decidido enfrentarse a lo  que este gobierno infame, ni quiere, ni es capaz de defender. Me estoy refiriendo al “Foro  de Profesores”, un grupo de españoles, mayoritariamente de profesores, así como de  profesionales de diversos ámbitos y de todas las tendencias políticas, nacido hace pocos  años de la necesidad de crear una plataforma de discusión, apoyo mutuo y difusión de  ideas de todos aquellos que tienen en común un compromiso con la unidad de España y  respeto al Estado de Derecho . Un grupo que ha constatado como, en la defensa de ese  compromiso, han visto sus esfuerzos comunicativos muy limitados por el aislamiento y el  aparato propagandístico de los nacionalistas. El Foro sabe que aquellos que se empeñan  en atacar el estado de derecho están muy organizados y orquestan su actuación para  obtener el mayor impacto posible, y es por ello que el Foro trata de dar un paso hacia  adelante para resolver esa falta de organización.

El Foro ha venido propiciando que ayer, 11 de mayo de 2022, seis compatriotas  parlamentarios europeos del grupo Cs Europa – Renew Europe, dirigiesen una carta al  Presidente de la Universidad de Toronto, al Director de la Munk School of Global Affairs  and Public Policy, al Director de Citizen Lab y a otros directivos de esa universidad. En  ella, y refiriéndose al informe de Citizen Lab, de 18 de abril de 2022, y al artículo que  sobre ello se publicó en New Yorker, así como a las actividades del Parlamento Europeo,  sobre el uso de Pegasus, y las iniciadas en España, los firmantes señalan las graves  acusaciones hechas contra el Gobierno de España y basadas en el informe publicado por  Citizen Lab, así como las declaraciones de algunos líderes secesionistas y autores del  informe a los medios. Los firmantes consideran además que en base a declaraciones de  expertos y periodistas, se cuestiona seriamente la ética e integridad en la investigación  realizada por Citizen Lab en Cataluña. Por ello le piden a la Universidad de Toronto que  aclare o sucedido y para ello responda a 32 preguntas muy concretas y académicamente  impecables. 

Esta iniciativa de ir directos al origen del problema, a la colaboración supuestamente  oscura, en términos de ética e integridad, de una institución extranjera altamente  considerada, constituye un paso importante para todos aquellos que hemos clamado  siempre por la connivencia externa que existe en contra de los intereses de nuestro  Estado. 

En esencia, se pregunta en dicha carta: si el informe fue sometido a un proceso de  revisión por pares (peer-review); sobre la posibilidad de replicar los resultados de la  investigación por expertos independientes; sobre la existencia de posibles conflictos de  intereses y si eso forma parte de los protocolos de ética en la investigación de dicha  universidad; cómo se eligió al señor Elies Campo y si éste señaló o no existencia de  conflicto de intereses con el Comité de Ética investigadora, cuando se le encargó el  trabajo y donde se realizó el trabajo de campo en Cataluña; además se pregunta  concretamente si, cuando se decidió que Elies Campo hiciera el trabajo de campo,  sabían ya de antemano que estaba siendo monitoreado por los servicios secretos  españoles, por implicación en diversas actividades secesionistas ilegales; se hace  también referencia a la labor de análisis pericial sobre los móviles; como se tomó la  decisión de enviar 4 de los 65 casos a la unidad técnica de Amnesty International (AI), al  papel de Etienne Maynier en AI a este respecto; si Citizen Lab es capaz de distinguir  ataques Pegasus de otros de distinto origen; asimismo se hace especial hincapié en el  estatus contractual o de honorarios de los participantes en la investigación; la relación de  Citizen Lab con Apple; si Citizen Lab o la Munsk School recibieron financiación externa  alguna de alguna organización española desde el 2019; se apunta también a si algún  partido político, como Junts per Catalunya, ERC o la CUP, u organizaciones como ANC u  Omnium Cultural, participaron en el proceso de muestreo o en la redacción del informe;  sobre si el Consejo de Ética investigadora sabía que dos dirigentes catalanes  independentistas filtraban los mensajes sospechosos que Elies Campo le enviaba a  Citizen Lab; se pregunta también si Elies Campo y John Scott-Raitton, que trabajaron en  el informe final, en 2020, lo hicieron en colaboración con una agencia de comunicación  americana, y si eso es así porqué lo hicieron, así como conocer el nombre de esa  compañía; si los partidos u organizaciones antes mencionados hicieron presión sobre  Citizen Lab para llamarle a todo esto el “CatalanGate”; si se planea iniciar investigación  interna alguna respecto a la elaboración de este informe; finalmente se pregunta si los  miembros de Citizen Lab estaban al tanto de de las alegaciones publicadas sobre la  colaboración de los líderes secesionistas catalanes, con los servicios de seguridad  Rusos, en momentos en los que se informó a los líderes independentistas catalanes que  sus teléfonos estaban siendo monitoreados por España.

La carta termina recordándole a la Universidad de Toronto, que “una institución  comprometida con los más altos estándares en investigación académica, transparencia y  responsabilidad pública, como es la Universidad Toronto, no debería tener mayor  problema en revelar la información requerida más arriba”  

Se trata de una carta impecable de todo punto de vista. Con el apoyo total del Foro de  Profesores y la iniciativa de los firmantes Luis Garicano, Maite Pagazaurtundúa, Jordi  Cañas, Susana Solís, Adrián Vázquez y Soraya Rodriguez se consigue, con absoluto rigor  y sentido académico, que los autores de este montaje, que ha terminado en un nuevo  chantaje de los secesionistas contra el Estado Español, comiencen a asumir sus  responsabilidades. Ya es hora de que aquellos que, desde fuera de España, vienen  actuando impunemente, a través de su injerencia en los asuntos internos de España,  empiecen a mostrar ante el mundo lo supuestamente falaz de su rigor, en términos de  ética e integridad, de sus actuaciones conniventes con secesionistas condenados en  firme por su sumamente grave quebranto de la legalidad.  

Ante la inacción y el silencio culpable del Presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, es la  nación española, como suma de individuos que la integran, la que esta vez ha tomado la  iniciativa de intervenir. Esta no será ni la primera ni la última vez que lo hace, porque  defender a España, cuando un gobierno la traiciona, es cada vez más la responsabilidad  de todos y cada uno de nosotros.