La hambruna y la PAC: otro ejemplo de perversidad de la burocracia bruselita.Por Julio Ariza

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Por Julio Ariza

Llevamos semanas debatiendo sobre la terrible amenaza de una gran crisis alimentaria que azotará el planeta, consecuencia del desastre de la guerra en Ucrania. Llevamos semanas alertando sobre la próxima hambruna que devastará cruelmente Africa y afectará duramente a Europa. Llevamos demasiados días denunciando el próximo Holodomor, sí, pero no hacemos nada. O mejor, nuestros representantes nacionales y europeos, los voceros del miedo, no hacen nada, nada para evitar la crónica de una muerte anunciada que se nos va echando encima sin remedio. Nada, salvo señalar a Rusia, hacer política, pero no trabajar para evitar el hambre.

La crisis de suministro de alimentos, además de colapsar mercados nacionales e internacionales, de arruinar a miles de empresas y de llevar al paro a millones de trabajadores, va a poner a prueba todos esos organismos internacionales que se han convertido en una gigantesca burocracia internacional. La Unión Europea, más ocupada en sancionar a Hungría y a Polonia por proteger a sus menores de la perversa ideología de género que del futuro de Occidente, nuevamente, no está haciendo nada ante esa terrible escasez que ya parece inminente. ¿Puede hacerlo? Sí.

Antes de la guerra, Ucrania exportaba a 6 millones de toneladas de granos y semillas oleaginosas al mes, pero en este momento esa exportación se reduce a la nada y hay cientos de mercantes bloqueados en los puertos del Mar Negro con cuatro millones de toneladas de cereales y semillas cargadas, que se están pudriendo en sus bodegas y que nunca llegarán a su destino. Ucrania exporta tradicionalmente cereales al norte de África y Oriente Medio.

Ucrania y Rusia suponen el 30% de la producción mundial de trigo, el 20% de la de maíz y el 50% de la de girasol, y también son la principal producción de los fertilizantes que usa Europa. El mundo está quedando sin uno de sus graneros y no está haciendo nada para paliar sus consecuencias. Este año se espera que Ucrania produzca menos del 60% de su cosecha habitual. Todo ello podría provocar la hambruna de 1.700 millones de personas en todo el mundo.

¿Que medidas ha tomado la Comisión Europea para enfrentarse a esa tragedia? Ninguna. ¿Y el gobierno de España? Nada.

Europa tiene un mecanismo de regulación de la producción agrícola y ganadera que se llama PAC. ¿Que está haciendo con la PAC? Nada. La PAC obliga, por ejemplo, a que cada país deje un 5% de la tierra cultivable en barbecho. Sin embargo, España. declaró el año pasado dejar un 10% de sus campos sin cultivar: es decir, nada menos que 2,2 millones de hectáreas en España están sin cultivar porque el gobierno se lo impide a los agricultores. Sólo en Extremadura hay 420.000 hectáreas «sacrificadas».

¿Y como es posible que ante la inminencia de una amenaza de hambruna por falta de producción de granos, no se permita que los estados miembros de la U.E. (España entre ellos) cultiven sus campos? ¿Como es posible que el gobierno de España no haya liberado ya -al menos- ese 5% de más que tiene fuera de producción.

Nos entretienen con las bajas menstruales y los indultos a indeseables; nos intoxican y manipulan con la ideología de género o la crisis climática, pero la realidad es que estos gobiernos -nacionales y europeos-, estas enormes burocracias solo trabajan en su propio beneficio y para las grandes corporaciones. ¿Vamos a tener que pasar hambre por la inacción de estos incompetentes? ¿Nadie se mueve en el campo?