La Virgen del Rocío llega a su ermita poniendo fin a un traslado de 25 horas

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EFE.- La Virgen del Rocío ha llegado a su Santuario en la aldea de El Rocío a las 21:39 horas, después de 25 horas de un traslado que se ha desarrollado sin incidencias destacables y que ha contado con la asistencia de cientos de miles de personas que han querido vivir en primera persona este ansiado regreso.

Todo comenzaba ayer a las 20:34 horas cuando los almonteños se hacían con la Virgen, vestida con su traje de pastora, y la sacaban de la Parroquia de la Asunción de Almonte (Huelva) donde ha permanecido, de manera extraordinaria por la pandemia, un total de 33 meses en vez de los nueve que debería de haber estado en circunstancias normales, tras la Venida de agosto de 2019.

A las 6:30 horas, después de diez horas de paseo por el pueblo, ponía rumbo a su aldea, a hombros de los almonteños, arropada por multitud de fieles, y tras ser cubierta por las camaristas con un capote y un pañito para protegerla.

Así, tapada para impedir que el polvo la dañara, la imagen enfiló el Camino de los Llanos iniciando el camino de 15 kilómetros que la separaban de la aldea de El Rocío.

Al atardecer, pasadas las 19:38 horas tras 23 horas de traslado, la Virgen ha sido posada en el templete instalado al final de dicho Camino de los Llanos, ya en su aldea; una aldea que como ocurriera con Almonte, ha estado especialmente engalanada para la ocasión con girnaldas y arcos de flores de papel.

Allí las camaristas le han retirado el capote y el pañito entre las palmas, vivas, vítores y cantes de los miles de personas presentes y unos minutos más tarde la imagen ha vuelto a ser bajada para completar el final del traslado, la distancia que la separa de su Santuario, por las calles principales de la aldea.

En ellas han seguido repitiéndose los momentos de emoción y devoción, las plegarias hechas cantes por sevillanas, o los tradicionales ‘vuelos’ de los niños aproximándose a ‘Ella’ para obtener su protección.

A las 21:39 horas, la Virgen del Rocío, entre un intenso repique de campanas y salvas de escopeta, ha cruzado el dintel de su ermita, dos años después de lo previsto, y, minutos después los almonteños la posaban en el altar ante el fervor desatado de todos los que estaban en su interior.

Allí, en los próximos días será entronizada y vestida de Reina para, el próximo día 6 de junio -Lunes de Pentecostés-, salir de nuevo en procesión en el que será el momento culmen de la celebración de la Romería del Rocío que tras dos años de suspensión por la pandemia se vivirá con más intensidad que nunca y con esa necesidad de reencuentro que tiene el mundo rociero.