Por Javier Villamor

La zancadilla que necesitaban

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Muy pocos medios y periodistas se han atrevido a señalar el cambio planeado por la élite político-financiera desde hace décadas mostrado a la luz de todos a raíz de la plandemia con la excusa de la COVID19 llamado el “Gran Reseteo”.

Los pasos son muchos y detallarlos aquí sería una tarea ardua, pero podemos enlazar una serie de puntos que nos permitan vislumbrar el dibujo que se esconde detrás de tan enmarañada red de desinformación, información envenenada, intereses privados, etc.

Vamos a listar las predicciones del Foro Económico Mundial (FEM, encargado del Gran Reseteo) para el 2030, fecha que coincide con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Seguramente conozcan mejor esto último como la Agenda 2030 a través de diversos mensajes gubernamentales o, incluso, a través del pin que lleva Pedro Sánchez y otros mandatarios nacionales en la solapa de sus trajes:

  1. Podrás alquilar cualquier cosa que necesites y te la llevará un dron a casa
  2. Estados Unidos no será la primera potencia mundial. Un puñado de países le sustituirán
  3. No tendrás que esperar a un donante de órganos. No se harán trasplantes de órganos, sino que estos se crearán.
  4. Comerás menos carne. No será un alimento básico para el bien del medio ambiente y de tu salud.
  5. Mil millones de personas tendrán que desplazarse por el cambio climático. Tendremos que hacer un mejor trabajo de bienvenida e integración de los refugiados
  6. Las empresas tendrán que pagar por emitir dióxido de carbono. Habrá un precio global estandarizado para el carbón, esto acelerará la desaparición del uso de combustibles fósiles
  7. La humanidad podría viajar a Marte
  8. Los valores occidentales serán puestos a prueba. Los valores que sustentan nuestras democracias deben ser considerados

Como he dicho, no voy a extenderme en la explicación de los puntos clave de la agenda global y globalista. Tampoco en los que analizo de manera particular. En otros artículos más adelante los iré detallando.

Por el momento, vamos a entender el “otro contexto” que supone cada predicción del FEM:

1. Si podemos alquilar cualquier cosa, significa que poco o nada podremos tener como ciudadanos. Ni siquiera privacidad (¿todavía alguien duda de esto?). Coincide con el artículo alojado en la página del FEM en el que decía que en 2030 no poseeremos nada y nunca habríamos sido tan felices. Como dato curioso, han cambiado el título pero la caché de Internet sigue mostrando la anterior. Es decir, se dieron cuenta de que mostraron demasiado sus cartas y han decidido ocultarlas. Confiar en alguien así es un suicidio.

2. George Soros respondía al Financial Times en 2009 que China debería poseer el Nuevo Orden Mundial (“own it”, en inglés) así como Estados Unidos posee el actual a través de los Pactos de Washington. Esto nos indica que el trasvase de poder del polo occidental al oriental ha sido largamente planificado. Las multinacionales trasladando la producción y el ensamblaje de muchos productos al dragón asiático es una indicación de ello. La connivencia de la OMS con el tema de la COVID19 es otra muestra de ello. 

Es decir, el suicidio inducido de Estados Unidos y de todo Occidente ya estaba previsto y organizado. Cuando se refiere a “un puñado de países”, no cita directamente a China que es la segunda por el momento esperando a ser la primera (aproximadamente en 2035 según predicciones chinas), pero sin duda está hablando de este país. En política no existen los espacios vacíos. Cuando alguien deja uno, inmediatamente es ocupado por otro actor.

¿Y cuál era la mejor manera de herir de muerte a EE. UU.? Ya lo han visto. Provocar enfrentamientos sociales, fraude electoral, tirar la credibilidad de los sistemas políticos occidentales por los suelos, etc.

3. La ingeniería genética ha avanzado tanto que hasta han creado una vacuna que podrá afectar a nuestro propio organismo. Algunos analistas apuntan a que la androginización de las sociedades desembocará en la gestación de humanos en úteros artificiales. ¿Lo dudan? Será viable en 2030, según La Sexta. Casualidades.

4. Está claro que la población comerá menos carne, menos los ricos que podrán comer toda la que quieran. Por eso llevan tiempo vendiéndonos la idea de que hay que comer insectos. Comer carne es algo fundamental en el ser humano, especialmente durante el desarrollo en la infancia. Somos omnívoros, necesitamos comer todo tipo de alimentos. ¿Qué supone que nos vendan lo contrario? ¿Qué consecuencias para nuestro desarrollo cerebral tiene el no comer carne?

5. Ese supuesto “cambio climático” supondrá mil millones más de refugiados por todo el mundo. Qué casualidad que eso se promoviera en el Pacto Mundial sobre Migración de la ONU firmado en Marrakech en 2018. En él se obligaba a los Estados firmantes a aumentar las partidas presupuestarias para atender e “integrar” a los refugiados en cada país receptor. Entonces, ¿los refugiados son por el clima o son promovidos a nivel internacional por organismos supranacionales y las ONGs de turno? Menudo lío. Por cierto, un primer borrador de este pacto se publicó por error y hablaba de la migración de sustitución. Llama la atención que hasta hace poco se podía ver en Google pero ha sido eliminada toda referencia.

Por otro lado, ¿Qué pasa cuando gran parte de los refugiados no quieren integrarse y adoptar nuestras formas de vida? ¿De qué sirve esforzarse más y aumentar los presupuestos si no solo no hay resultados sino que empeoramos la situación con más inseguridad y conflictos sociales?

6. Que haya un precio global indica que habrá un solo mercado global que se intentará regular. Los amantes de las políticas verdes y de una sociedad justa se darán de bruces al darse cuenta de que las empresas que más pagarán por emitir dióxido de carbono serán las empresas situadas en países pobres o en vías de desarrollo ya que son los más contaminantes debido al retraso tecnológicos de muchos de ellos. Es decir, las políticas contra el “cambio climático” significarán la condena de los países menos desarrollados ya que no les permitirá contaminar como otros contaminaron en el pasado para poder llegar al mismo nivel de desarrollo. Todo por el bien del planeta Tierra.

7. No hemos solucionado los problemas en nuestro planeta como el hambre y pensamos en viajar a Marte. Prefiero no opinar más al respecto.

8. Los valores occidentales que esgrime el FEM no son los que ustedes y yo tenemos en mente. Son los derechos de determinadas minorías en las que no cabe el ciudadano medio occidental. La perversión de la democracia a través de la democracia, la destrucción de la libertad en nombre de la libertad. La guerra es la paz como escribió George Orwell en su obra 1984. En definitiva, todo lo que hemos vivido desde hace poco más de una década.

¿Qué valores defendemos si las potencias los omiten cuando les interesa? Vemos un código moral para la élite y otro muy distinto para la plebe. Antaño, cuando el gobernante se sobrepasaba, sufría la ira del pueblo. Hoy, cualquier atisbo de rebelión es defenestrado cuando no se realiza en nombre de las luchas que promueve el sistema, como ya cité en otro artículo. Lo tienen todo atado y bien atado. 

Si nos paramos a pensar sobre lo que ha acontecido en el mundo en la última década y, en especial, durante el último año, vemos que gran parte de las soluciones aplicadas han ido en la línea de muchas de estas previsiones.

El objetivo del Gran Reseteo del FEM es llevarnos a la Cuarta Revolución Industrial con base en el transhumanismo. Nada de esto sería posible si no se ponía una zancadilla al sistema que ellos mismos crearon desde hace décadas. 

De alguna manera, el capitalismo que hemos vivido ha entrado en barrena. Incapaz de renovarse a sí mismo, se debe resetear apagando y reiniciando con unos nuevos objetivos y con una economía totalmente dirigida por unos pocos que concentran todo el poder político-económico.

¿Para qué ha servido esta crisis sanitaria? Para, de espaldas a todos ya que el foco estaba en los contagios por día, colarnos una serie de regulaciones que cambian la vía por la que transitarán nuestras sociedades en las próximas décadas. Una zancadilla muy necesaria para cambiar el paradigma sin darnos cuenta.