Una crisis para el poder total

Las cinco claves de la crisis de Sánchez

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La crisis de gobierno de Pedro Sánchez tiene cinco claves de naturaleza puramente política, cinco sentidos para garantizar e incrementar el poder político del presidente, que va camino de convertirse en un poder total. Son las siguientes:

1.- Afianzar su poder en el marco de la Unión Europea y en el mundo económico. El ascenso de Nadia Calviño -una vez desaparecido el contaminante de Pablo iglesias- es un gesto indudable para trasladar tranquilidad a Bruselas, para transmitir cierta «normalidad» de un gobierno que había dejado de ser homologable con los estándares comunitarios, y en ese sentido, en una manera de garantizar a Bruselas la ortodoxia en la gestión de los 70.000 millones de euros con cargo a los fondos de recuperación que la Comisión Europea entregará a los largo de los dos próximos años a España. Sánchez será el gran repartidor del dinero entre las empresas del IBEX, lo cual le dará una indudable hegemonía política en el mundo del dinero.

2.- Afianzar su poder en el PSOE. Sanchez elimina los contrapesos del partido en el gobierno. Ábalos y, sobre todo, Carmen Calvo, viejos restos del zapaterismo y del aparato de Ferraz, han sido literalmente fulminados. No queda ya nada del PSOE en el Gobierno. Y tampoco en Ferraz. Pedro Sánchez gobernará sin el contrapeso de Ferraz.

3.- Afianzar su poder en el gobierno. Sánchez ha eliminado a todos aquellos con criterio propio y diferenciado: los que le daban problemas con los socios de coalición, ya fueran estos Podemos, ERC o Bildu. Y ha fulminado también a Iván Redondo, su super poderoso jefe de gabinete en Moncloa y artífice de su llegada al poder. Sánchez ha venido a decir: dejadme solo.

4.- Afianzar su poder territorial: Los nuevos ministros tiene todos -o casi todos. una indudable proyección electoral con vistas a las próximas elecciones autonómicas: la nueva ministra de Educación, aragonesa, amiga de Sánchez, sustituirá con toda probabilidad a Lambán; la nueva ministra de Ciencia, alcaldesa de Gandía, es es recambio perfecto de Ximo Puig; la nueva ministra portavoz del gobierno, ex alcaldesa de Puertollano, es el recambio perfecto para un García-Page cada vez más díscolo; y la nueva ministra de Fomento, ex alcaldesa de Gayá es un inmejorable recambio en el PSC como futura candidata a la Generalitat. En consecuencia, Sánchez ha conformado un gobierno de candidatas para las próximas elecciones autonómicas y de nuevas baronesas territoriales del PSOE.

5.- Afianzar su poder generacional: Llama poderosamente la atención que Sánchez ha nombrado a una mayoría de ministras más jóvenes que él. Es una forma de afianzar su liderazgo: el macho alfa de más edad y sabiduría dirige una nueva manada.

Sánchez se ha hecho una operación de cirugía estética para que el cambio de gobierno simule la apertura de una nueva época, que realmente se abre, sobre todo en el seno de su propio partido, donde acaba de tomar el poder absoluto. Sánchez barre una época, usa ministros como si fueran kleenex, y reaparece en escena como si fuera otro Sánchez y el mismo. 

Y otra cosa: ha destruido a Podemos, del que no queda ya más rastro que unos pequeños ministros que se dedican a dar noticias estrambóticas, enredar entre bambalinas y hacerle el trabajo sucio de la ingeniería social y la agenda global sin mancharle las manos. Una vez que el comunismo ha sustituido la lucha de clases y la destrucción del capitalismo por la ideología de género ya nada puede preocupar a Pedro Sánchez.