Los 10.000 inmigrantes deambulan por Ceuta y siembran el miedo entre la población

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Las calles de Ceuta han cambiado por completo su paisanaje. Los españoles se han encerrado en sus casa, los comercios han optado por cerrar, los estudiantes no han acudido a clase y bandas de marroquíes y de subsaharianos deambulan sin rumbo por todos los barrios de la ciudad.

El desconcierto, el miedo, la sensación de estar siendo invadidos, la incapacidad de las fuerzas policiales para dotar a la ciudad de la seguridad necesaria, la parálisis de las instituciones. Son expresiones que describen la situación que está viviendo en Ceuta.

Los inmigrantes han dormido al raso, en parques y jardines, cajeros, bancos, incluso en medio de las calles y plazas de la ciudad.

Ceuta tiene una población de casi 85.000 habitantes. Han entrado 10.000 más. Esta pasada noche ya se han producido peleas, disturbios, robos, amenazas. No tienen mascarillas. No mantienen distancias. Su actitud es muy desafiante.

Es difícil encontrar tiendas abiertas donde comparar agua, pan, tabaco, leche u otros alimentos. Los grupos a la deriva no tiene qué comer.

Para acoger a los inmigrantes se planteó la posibilidad de habilitar el estadio José Benoliel, aunque aún no está disponible la instalación deportiva. Ceuta está desbordad y sumida en el miedo.