Bofetón de los indultados a Sanchez

Los reos de sedición indultados salen envalentonados y vuelven a retar al Estado de Derecho

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Estaba muy claro y esta del todo previsible. Los ignominiosos indultos, lejos de ser un instrumento para el apaciguamiento de los sediciosos, ha servido para avivar el fuego y fortalecer las pretensiones de los condenados. Los reos de sedición condenados por el Tribunal Supremo e indultados por Pedro Sánchez y el gobierno han salido este miércoles de prisión prometiendo que seguirán «trabajando» por hacer realidad la independencia de Cataluña y la amnistía de todos los encausados,  «más fuertes que nunca«. «No nos callarán», han asegurado.

Sobre las 12.00 horas, los siete reos -Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull, Joaquim Forn y Jordi Cuixart- que cumplían condena en Lledoners (Barcelona) han salido de la cárcel, simultáneamente a Carme Forcadell de Wad Ras (Barcelona) y Dolors Bassa de Puig de les Basses (Girona). ¿No eran indultos individualizados?

A su salida, les esperaban cargos y simpatizantes secesionistas que los han arropado y han seguido sus discursos, en los que se han reafirmado en sus propósitos, se han ahorrado todo agradecimiento al Gobierno de Pedro Sánchez por el indulto y han redoblado su compromiso con la independencia.

Para Junqueras, «hoy no se acaba nada, todo continúa». «Continuamos el compromiso, el esfuerzo y el trabajo por la libertad de todas las personas», ha subrayado.

«La cárcel no nos doblega, sino que refuerza nuestros convencimientos», ha asegurado el presidente de ERC.

El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ha advertido que los catalanes ya no tienen «miedo» y ha recalcado que «hoy no es un día de renuncia«: «La represión no nos ha vencido y no nos vencerá. No nos han hecho callar y no callaremos nunca», ha asegurado el presidente de Òmnium, convencido de que el Estado les ha concedido el indulto por la «presión de Europa y de los catalanes».

El ex presidente de la ANC y actual secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, ha señalado: «No nos echaremos atrás. No aceptaremos ningún silencio a cambio de ningún indulto», ha avisado Sànchez, que se ha solidarizado con Puigdemont y «toda la gente del exilio» y ha augurado que el Estado español será «condenado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos» por haber «vulnerado» derechos fundamentales.

Joaquim Forn ha insistido en que los presos salen «con unas convicciones inamovibles»: «Continuamos pensando exactamente lo mismo, somos más fuertes que nunca», ha afirmado el exconseller, que ha prometido seguir «luchando por la independencia».

A continuación, Josep Rull ha señalado que los presos salen con sus «convicciones más fuertes que nunca» y ha prometido: «Seguiremos luchando para conseguir la independencia de Cataluña y la conseguiremos, ganaremos», ha dicho el exconseller, que considera que «los que deben pedir perdón son aquellos que pegaron a la gente» el 1-O de 2017.

Jordi Turull ha denunciado que «en Europa aún hay un ‘Guantánamo’ de la justicia que se llama Tribunal Supremo y Audiencia Nacional» y, sobre el «indulto condicionado, revisable, parcial» concedido por el Gobierno, ha dicho: «Que lo oigan bien alto, nuestro compromiso para culminar el 1-O no es parcial, ni revisable, ni condicionado».

El también exconseller Raül Romeva ha remarcado que los presos salen para seguir «trabajando por la libertad, la amnistía, la autodeterminación y la república», ya que el camino hacia la independencia es «irreversible» y podrá «culminarse tarde o temprano».

«Si creen que encerrándonos en las cárceles se nos acabarán las ganas, es que se han equivocado de pueblo y de época», ha agregado.

Al salir de la cárcel de Puig de les Basses (Girona), la exconsellera Dolors Bassa ha advertido que «la represión no ha acabado», pero los indultos son «un primer paso que abre la puerta» a la política y la «desjudicialización».

Tras abandonar la cárcel de Wad Ras, la ex presidenta del Parlament Carme Forcadell ha celebrado la «pequeña victoria» que supone la concesión de los indultos a los presos, si bien ha reivindicado una amnistía para poner «fin a la represión»