Ya no cuela

Maltrato. Por Carlos Esteban

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Maltrato

La izquierda (de todos los partidos) ha entendido, con Confucio, que reinar en el diccionario es controlar la realidad percibida, que el vocabulario es más importante para el poder que la economía, y se dedica a dar a las palabras el sentido emocional que les conviene y en poner de moda sus vocablos modificados.

Es lo que hizo con ‘maltrato’, una palabra que hoy solo se aplican a lo que desean, un pecado que solo pueden cometer sus enemigos y que para caer en él basta con defender las ideas contrarias.

Y, sin embargo, nunca un gobierno con sus medios secuestrados también, nos había maltratado tanto. Imagine que alguien de su entorno le retiene en su hogar, le medica, le insulta a todas horas, le lava el cerebro, le expone a basura constante, le limita lo que puede leer, ver, escuchar y consumir para que le resulte imposible darle nombre a este maltrato, y tantas otras cosas que haría interminable la lista.

Eso es maltrato continuado, hasta el acoso.