Más de 8.000 marroquíes devueltos por el Gobierno y se espera que el número aumente

|

La delegada del Gobierno en Ceuta, Salvadora Mateos, ha informado este lunes de que ya han sido devueltas a Marruecos más de 8.000 personas de las que entraron ilegalmente en la ciudad los días 17 y 18 de mayo, y ha destacado que siguen a la espera de que salgan otros marroquíes «que en principio no quieren volver a su país».

En una rueda de prensa, Mateos ha destacado que todavía se sigue trabajando «para revertir esta difícil situación, ya que hemos devuelto a más de 8.000 marroquíes y estamos prestando atención humanitaria a mil menores». Estos días -ha continuado- se ha vivido «una situación de desencuentro entre dos países tradicionalmente amigos donde la cooperación debe basarse en el respeto mutuo, y el día 17 esto no se produjo ya que sufrimos la mayor entrada ilegal de marroquíes registrada en la historia de Ceuta«.

Llama la atención que determinados políticos sigan empeñados en mantener un discurso oficial que es contrario a la misma realidad y a las declaraciones de importantes funcionarios de Marruecos como es la embajadora en España, Karima Benyaich.

Por parte del gobierno marroquí se reconoce que hubo intencionalidad en la invasión a Ceuta pero desde nuestras instituciones no para de repetirse el mantra del respeto mutuo y de las extraordinarias relaciones entre ambos países.

La delegada del Gobierno ha señalado que todavía hay muchas personas que están en la calle. «Estamos intentando controlar a los que no quieren irse, aunque no sabemos el número exacto, y se van a realizar expedientes de devolución», ha señalado. «La intención es que pasado mañana puedan ser readmitidos por Marruecos con estos expedientes y, si no, el Gobierno de la Nación ya tiene encima de la mesa otra opción», continuó.

Mateos ha resaltado que no existe «ninguna novedad» al respecto de un refuerzo de los espigones fronterizos de las dos bahías de Ceuta con Marruecos pero ha concretado que espera que lo vivido hace unos días «no vuelva a suceder porque ha sido una vergüenza para Marruecos».

«No he comparecido antes porque estaba trabajando para resolver esta crisis y quería sentarme cuando todo estuviera resuelto, pero aún queda un grupo grande de marroquíes, entre ellos menores, que no quieren volver a su tierra», ha afirmado.

Ha añadido que en este episodio «se ha actuado de acuerdo con la legalidad y la actuación fue mesurada y humanitaria, lo cual contribuyó a salvar vidas».