Me estás buscando y me vas a encontrar, por Carlos Esteban

EFE.
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El tertuliano de izquierda radical Antonio Maestre dijo en La Sexta que “Abascal fue buscando la foto de la violencia” y la frase no puede gustarme más, por todo lo que da por sentado, por cómo refleja la anomalía enfermiza en que vivimos.

Es la figura del matón que dice aquello de “me estás buscando y me vas a encontrar”, porque evidentemente ya puede uno buscar con ahínco la “foto de la violencia” en un sitio que, si no hay esa violencia, se va a quedar con las ganas.

La premisa, por tanto, es que la violencia es la respuesta normal, esperable y lícita si un partido legal y democrático, en una campaña electoral, hace un mitin en un barrio que “no le pertenece”. Porque esta es la segunda premisa: la izquierda es la legítima propietaria a perpetuidad de determinados barrios, de ciertos grupos definidos por actividad o renta.

El desprecio de la izquierda hacia grupos enteros de población es abismal. Es el del amante celoso y violento que le dice a la amada “o mía o de la muerte”. Es decirles que son de su propiedad, como los esclavos de una plantación.

Si Abascal iba buscando la foto de la violencia en Vallecas y queréis frustrarle, la cosa parece fácil: no le tiréis ladrillos. No sé, no parece tan complicado.