Muere una italiana de 16 años al día siguiente de vacunarse

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Es la historia de Giulia Lucenti, una italiana de 16 años, que ha muerto un día después de recibir la segunda dosis de Pfizer. Dolor de sus padres y luto en la ciudad.

Sucedía la pasada semana. El miércoles, a las 17.45, Giulia fue inoculada en Castelfranco. «Dieciséis horas después de la segunda dosis de la vacuna -explica la madre de la criatura, Oxana- falleció”. Y es que el jueves, al regresar del trabajo a casa, Oxana encontró a la niña inconsciente en el sofá de su casa. Cuando llegó la ambulancia, lamentablemente ya no se podía hacer nada, y es que la niña, que había sufrido un «prolapso de la válvula mitral» desde su nacimiento, había fallecido por un paro cardíaco. 

La muchacha no fumaba ni bebía alcohol, explican los padres, llevaba una vida tranquila y saludable. El padre de la joven, Lorenzo, explica que Giulia estaba bajo supervisión médica debido a su condición congénita, pero que gozaba de buena salud. “Después de la primera inyección, mi hija gozaba de buena salud, y el miércoles me encargué de informar al vacunador sobre el estado de Giulia. Después de la segunda inyección, mi hija tenía un ligero dolor en el brazo, y cuando supe de ella, alrededor de las 13.30 -recuerda el angustiado padre- me dijo que estaba descansando en el sofá. Luego fui al médico de cabecera para que me atendiera y cuando Oxana volvió del trabajo me alertó, angustiada. El médico y yo nos fuimos corriendo a casa, pero desgraciadamente…».

Lorenzo y Oxana han pedido a su abogado que se esclarezca la muerte prematura de su hija, presentando además una denuncia ante la Fiscalía y solicitando una autopsia. «Hemos tomado la decisión, todos juntos como familia, de proceder a la autopsia de nuestra Giulia. Queremos entender qué es lo que nos la arrebató. Había estado bien durante los últimos años. Su estado clínico se ha estabilizado y queremos respuestas. No habían pasado ni 18 horas desde la vacuna», dijo su madre a La Gazzetta di Modena

«Estamos esperando el resultado de las investigaciones. Los problemas cardíacos que tenía Giulia no podían haber provocado una parada cardíaca repentina. Por eso, pido que no se diga que murió porque tenía problemas de corazón». «Hemos presentado una denuncia ante la Fiscalía, a través de nuestro abogado, para verlo más claro: no podemos dejar sin respuesta una tragedia como ésta».

Sin embargo, otros medios informaron este fin de semana de que la Fiscalía rechazó realizar la autopsia. El fiscal jefe ha declarado que «la fiscalía de Módena no tiene por el momento elementos para proceder de oficio a una solicitud de autopsia. La autopsia sólo se realizará en caso de que los familiares o los médicos que acudieron al lugar de los hechos soliciten pruebas diagnósticas. En ese momento, si hay algún hallazgo, se informará a la fiscalía y se abrirá una investigación. 

Giulia había decidido vacunarse, «y entonces ningún médico le había desaconsejado hacerlo», dijo su madre a Il Resto del Carlino. «Con su chispeante inteligencia, señaló que se trataba de una vacuna anómala en comparación con otras. Le sugerí que lo pospusiera, pero me dijo: ‘Mamá, no quiero vacunarme, y sabes que me da miedo la aguja, pero hay que hacerlo, tengo que empezar el colegio’. Ahora hay un gran vacío, un dolor interminable para Lorenzo y para mí, y seguimos mirando las fotos de Giulia, en las montañas con su padre».

La alcaldesa de Bastiglia, Francesca Silvestri, que acababa de salir el jueves de vacaciones, regresó para proclamar el luto. Los eventos programados en el pueblo han sido cancelados.

Y al luto se han sumado políticos que denuncian la indificerencia social ante tragedias como esta, de las que nadie está hablando. Es el caso de la eurodiputada Francesca Donato, quien ha compartido la historia de Giulia en su perfil de Twitter: “si bien hay quienes se preocupan solo de alimentar la máquina de barro contra quienes piden explicaciones, tragedias devastadoras como esta continúan ocurriendo en la indiferencia de los “buenos”.