Brutal represión en Cuba

Muertos, heridos y desaparecidos: la represión tras las protestas en Cuba

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Hay muertos, heridos, detenidos y desaparecidos. No se sabe con precisión cuántos ni dónde, porque el corte de internet y del teléfono es generalizado en Cuba. El regimen quiere imponer a toda costa la ley del silencio. Poco a poco, sin embargo, vía túneles encriptados, mensajería y redes sociales, se va conociendo la brutal ola de represión contra el levantamiento popular en la isla.

«¡Lo mataron, lo mataron!», grita la multitud que rodea a un hombre malherido. La muchedumbre increpa también a los policías que lo agredieron. Este video, junto con otros, ya circula en internet.

Una mujer lanza improperios contra Miguel Díaz-Canel y «sus comunistas asquerosos», y le culpa de la muerte de su sobrino. «Sacándole los dientes, le tiraron los perros, le dieron golpes siete, ocho Boinas Negras».

«Mientras los hijos de los esbirros que ustedes defienden están en otros países a salvo, los de ustedes están en Cuba y van a pagar».

Otro hombre, llamado Remy y residente en Estados Unidos, cuenta el asesinato de su hermano. «Le cayeron a palos, le sacaron los ojos, los dientes». «Los hombres se matan de frente, no hacen lo que le hicieron. Yo prefiero que le hubieran dado un tiro en el pecho o en la cabeza y lo hubieran matado redondo, pero torturarlo así», lamentó el cubano.

«Así como nunca antes se había dado una manifestación como esta desde los tiempos de Hatuey, así mismo la represión es brutal», denunció un sacerdote de La Habana que prefirió mantenerse en el anonimato. Por ello, refirió, «el Gobierno ha quitado el internet, precisamente para que no se sepa la verdad». En la madrugada del domingo al lunes, según él mismo atestiguó, «hubo secuestros, fue terrible, la Policía le soltó los perros a la gente».

A través de un audio mandado por VPN, el religioso aseguró que le consta que este lunes hubo «manifestaciones tremendas en Camagüey», de donde le llegaron noticias de 2.000 heridos.

En la capita «no es posible hacer nada»: «está militarizada» y «bajo asedio». «Hay un verdadero ejército» de policías, militares y Boinas Negras, la tropa militar de élite de la que el Gobierno dispone en circunstancias especiales.

La paz en que amaneció Cuba el lunes, al día siguiente de las masivas manifestaciones en ciudades de toda la Isla contra el Gobierno, pidiendo comida y medicinas y gritando «libertad», era solo aparente. Desde temprano comenzaron las sacas de las casas y las desapariciones.

La agencia Efe difundió las imágenes de decenas de mujeres ante la estación de Policía de Zanja en La Habana para averiguar el paradero de sus familiares desaparecidos, detenidos entre el domingo y el lunes.

Hay al menos 115 personas desaparecidas identificadas. Entre ellas están destacados activistas, artistas y periodistas, como José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), Manuel Cuesta Morúa, Luis Manuel Otero Alcántara, Amaury Pacheco, Camila Acosta o Henry Constantin.

Otros muchos cubanos anónimos, que ni siquiera participaron en las protestas, fueron apresados o apaleados.

Para denunciar sus casos, se ha abierto en Facebook el grupo «DESAPARECIDOS SOSCuba».