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‘Chile no va a permitir que vuelva el comunismo’

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Conversación tranquila de Josep María Francàs (@jmfrancas) con Juan Carlos Aguilera (@jcaguilerap), doctor en filosofía y biólogo de profesión, actualmente ejerce como profesor del instituto de Filosofía de la Universidad San Sebastián, Chile.

JMF: ¿Qué pasa en Chile?

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JCA: En Chile, ocurre que hay una crisis moral muy profunda. La que tiene una manifestación concreta en la devaluación de los diferentes poderes del estado. Incluyendo a la Iglesia católica y desde luego a la clase empresarial y la política.

JMF: ¿Crisis moral especial?

JCA: Hay varios aspectos que considerar. La élite chilena, antaño tenía una relevante formación cultural y una decidida vocación social. Hoy existe un divorcio entre la élite y el ciudadano de a pie. De ahí la carencia de sintonizar con la realidad y el sentido común. Ese es un aspecto. Tal miopía, se puede retratar con el lema de los Ilustrados: El pueblo sabe lo que necesita, pero nosotros lo que le conviene. Otro aspecto relevante consiste en el individualismo y consumismo que ha llevado a situaciones inéditas. A nivel empresarial, colusiones graves que no han tenido la sanción que se merecen. A nivel judicial, acudir a “ficciones jurídicas” para condenar a personas que participaron en el gobierno militar. A nivel político, el actual presidente del senado participó en un hecho penal, atropelló a un policía con resultado de muerte y no ha tenido ninguna sanción. La desacreditación moral de la Iglesia Católica, con los escándalos de los abusos sexuales. Y, el entredicho del estado de derecho en la Araucanía, que está capturada por la izquierda totalitaria con ayuda del exterior.

JMF: En España la prensa habla del fracaso del ‘liberalismo’ en Chile…

JCA: Respecto del fracaso del liberalismo: Chile ha tenido un cambio de aspecto desde el punto de vista económico notable. Que trajo aparejado muchos avances relevantes. terminar con la desnutrición y el analfabetismo, respeto y profundización del derecho de propiedad, libertad de educación, etc. Sin embargo, se fuer produciendo una serie de brechas sociales injustas que han ido acumulando un malestar social. Faltó mayor sensibilidad social y menos tecnocracia. Pero eso no fue por el liberalismo, fue por la irresponsabilidad de las élites. Hay que tener en cuanta que después del gobierno militar que entrega democráticamente el poder de acuerdo a la constitución que ese mismo gobierno propuso. Durante 24 años gobernó la centro izquierda. Y no se avanzó  en las llamadas Urgencias sociales. Y la derecha, nunca tuvo convicción para defender sus ideas. Como si la izquierda tuviera una superioridad moral.

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JMF: Parecía que, respecto a sus vecinos, Chile estaba varios pasos por delante, ¿no lo está?

JCA: Cuando uno observa lo que ocurre en países vecinos y se autocalifica como un oasis o un tigre, cae en una situación de superioridad que no merece. Es verdad que tenemos mejores índices respeto de la pobreza, 8.4%, por ejemplo. También un crecimiento económico. Pero se ha ido instalando desde diferentes ámbitos, el discurso de la izquierda que ha ido socavando de manera silenciosa las bases morales y culturales de la élite. Y, junto a ese discurso de superioridad, ha ocurrido que hemos levantado la alfombra y nos hemos encontrado con algo desagradable. No somos tan buenos, también tenemos corrupción, también nuestros políticos han ido a la baja (hay una diputada que era parte de una pandilla de delincuentes). Tenemos un problema en la educación y la salud, la seguridad y las pensiones.

JMF: ¿Qué pasa con las pensiones? El modelo chileno era un ejemplo…

JCA: El modelo chileno de las pensiones puede seguir siendo un ejemplo. Lo que ocurre es lo siguiente. Está compuesto desde un inicio por un pilar solidario y el aporte de capitalización individual. Para lograr una buena pensión el requisito es que debes imponer a tu cuenta durante 30 años, tiempo previsto para tu vida laboral. Ha ocurrido que la esperanza de vida ha aumentado y que la gente que ahorra, no lo hace por el tiempo estimado. Lo cual va produciendo un problema social grave. Te pensionaras de acuerdo a tu ahorro y como es poco, las pensiones pueden ser miserables. Aquí también hay una responsabilidad de los fondos de pensiones. Nunca hicieron el esfuerzo por dar a conocer y educar como es debido a la población. Además que cobraban comisiones elevadas. Y, así se fue deslegitimando el sistema y la izquierda aprovecha ese descontento real, para proponer el sistema de reparto y que ahora sea el estado el titular. O sea, volver a la miseria del pasado.

JMF: Como en España, un sistema quebrado, pura pirámide…

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JCA: Exactamente.

JMF: Media latinoamérica está ahora mismo convulsa: Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Perú, Ecuador… ahora vosotros. Aunque sean fenómenos distintos, ¿se trata del mismo virus?

JCA: La pregunta es pertinente. Y, aquí nuevamente hay una ceguera de la clase política en chile. Piensan que el “estallido social” es monocausal, el descontento de la gente. Y, la verdad es que si escuchamos las declaraciones del narcodictador Maduro y de su terrateniente Diosdado Cabello, advertimos que están en una lucha frontal contra la democracia. Las acciones de vandalismo que hemos tenido, tienen varios actores: La izquierda organizada con ayuda exterior, los anarquistas antisistémicos y el lumpen que los acompaña. Este último compuesto por jóvenes que no tienen esperanza y con sus corazones destrozados, por falta se oportunidades.

JMF: Chile ya sufrió el comunismo, el virus del socialismo del siglo XXI, castrocomunismo, ¿tiene atractivo ahora?

JCA: Chile ha sido el único país que sacó al comunismo del poder y eso no lo perdonan. Si uno mira la situación de los partidos comunistas en el mundo, puede ver que el de Chile sigue siendo un partido stalinista ortodoxo. Lo atractivo de castrocomunismo, se remodeló en Chile con los jóvenes del Frente Amplio, un hermano gemelo del Podemos español. Con un discurso gramsciano y una lucha moral cultural, con puras recetas nostálgicas del pasado. Con vocación totalitaria y antidemocrática. Incapaces de rechazar la violencia y el terrorismo. Son como una película surrealista, jóvenes-viejos. Pero la mayoría proveniente de una situación acomodada.

JMF: Pero, ¿ves este virus conquistando otra vez Latinoamérica, Chile incluida?

JCA: Chile, no va a caer nuevamente en eso. La lección del marxismo fue muy dolorosa. El chileno de a pie es una persona sensata, con ánimo pacífico. Ahora mismo, hay cientos de personas anónimas recogiendo y ayudando a limpiar las calles y el metro. Ese chile es el verdadero, el real, de trabajo y esfuerzo. Ese Chile, no va a permitir que vuelva el comunismo.

JMF: Y ¿el resto del hemisferio? ¿Cómo ves los conflictos que te he nombrado?

JCA: En los demás países, es posible que ocurra, lo veremos con la elección de Evo, también con las elecciones en Argentina.

JMF: Mil gracias, Juan Carlos, vamos hablando si hay cambios en Chile. Un abrazo.

JCA: Un abrazote. Muchas gracias a ti.