Peligra el gobierno de coalición

Oltra se niega a dimitir y se atrinchera para «defender la democracia frente al fascismo»

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Mónica Oltra se ha negado tajantemente a dimitir y se ha atrincherado en el cargo de vicepresidente de la Comunidad Valenciana pese a la dura imputación por encubrir los abusos sexuales de su entonces marido a una menor tutelada, a la que además habría tratado de desprestigiar.

Oltra ha manifestado que no ha hablado con el presidente socialista de la Comunidad, Ximo Puig, pero nadie ha creído sus palabras y fuentes próximas a la Generalitat Valenciana afirman que la imputada habría condicionado la continuidad del gobierno de coalición con su propia presencia en el cargo.

«Cualquier comparación con la corrupción del PP es odiosa», ha manifestado Oltra, al ser preguntada por las ocasiones en las que pidió la dimisión de Francisco Camps o de otros cargos del PP en las instituciones valencianas. Realmente, cualquier comparación es odiosa: a Camps le han archivado 9 de los 10 casos instruidos y a Rita Barberá la declararon inocente después de muerta por haber ingresado 1.000 en una cuenta del PP, pero en ningún caso se trataba de un turbio asunto de corrupción de menores bajo tutela de una consejería que encubre (presuntamente) al abusador y urde una campaña de desprestigio contra la vícitima. 

Alega cacería de la extrema derecha

Ha defendido que su posición es «ética, estética y política» y ha valorado, sobre su caso, que «esta cacería parte de la extrema derecha».

«Quiero destacar una frase del auto de imputación, ‘Cierto es que no existe prueba directa’. Creo que es la frase que define el auto», ha dicho.

Oltra es una figura clave para el Gobierno de Ximo Puig y uno de los principales fichajes de Yolanda Díaz para su proyecto ‘Sumar’. Fue precisamente la vicepresidenta de la Comunidad Valenciana la que reunión en la capital del Turia a la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz; a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; a la líder de Más Madrid, Mónica García, y a la portavoz del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía en Ceuta, Fátima Hamed Hossain, en lo que fue el primer acto extraoficial del proyecto político post-Podemos.

Desde la coalición de Oltra, Compromís, le han expresado su «apoyo incondicional» y la tercera pata del pacto del Botànic, Unides Podem, ha garantizado la «estabilidad» del Gobierno valenciano. Nadie en la izquierda gubernamental ha defendido a la menor, cuyo No es NO y cuyo MeeToo ha sido tomado a beneficio de inventario.

La coportavoz de Compromís Águeda Micó ha amenazado al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, en el sentido de que si tomara la decisión unilateral de destituir la su vicepresidenta, Mónica Oltra, en contra de la voluntad de la coalición, eso supondría «la ruptura del proyecto del Botànic«.

Micó se ha manifestado así en el programa Les Notícies del Matí de À Punt, al ser preguntada por esta posibilidad que, a su juicio, no cree que se vaya a producir, pues el Botànic es un gobierno de coalición y las decisiones se toman de forma colectiva.

Ha mostrado el apoyo de Compromís a Oltra, y ha señalado que si Puig tomara la decisión de apartarla del cargo sin el acuerdo con el resto de socios, supondría «una ruptura de la confianza» y, por tanto, del proyecto del Botànic.

Para Micó, la línea roja para pedir la dimisión de la vicepresidenta es el final del proceso judicial, como han hecho con otros cargos del partido que se han visto involucrados en procesos judiciales por querellas penales iniciadas por la «derecha y la extrema derecha».

La coportavoz de la coalición ha reconocido que «no es un momento fácil» ni para Oltra, ni para Compromís ni para el Consell, pero cree que no hay que caer «en la trampa» de la derecha y la extrema derecha, ni entrar en su juego ni dejarles que marquen la agenda política del Botànic.

«Sería una mala jugada de cara al año electoral que viene«, ha manifestado Micó, que ha incluido así el caso de abusos a una menor tuteada en los intereses electorales de su partido.