Voluntad popular frente a Bruselas

Orban someterá el chantaje de Bruselas a referéndum

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El primer ministro húngaro, Viktor Orban, en un gesto que no puede tacharse de antidemocrático sino todo lo contrario, ha anunciado hoy que dará la palabra a los ciudadanos de Hungría para que decidan en las urnas, voto a voto, el destino de la ley de protección de la infancia que excluye los contenidos LGTBI de los menores de edad.

La ley ha sido objeto de la frontal oposición de la Comisión Europea y de los principales partidos del Parlamento Europeo. Bruselas reaccionó con una virulencia sin precedentes en la U.E. y amenazó, incluso, al gobierno de Hungría con no librarle los fondos de reconstrucción si no retiraba la ley.

Ahora, con esta decisión, Orban sitúa la amenaza de Bruselas frente a la voluntad popular del pueblo húngaro. El referéndum será decisivo en el pulso entre Hungría y la Comisión. Si los húngaros respaldaran con su voluntad la ley del gobierno, Bruselas tendría muy difícil imponer su poder a esa expresión de la soberanía nacional y de la voluntad popular.

«Cuando la presión sobre nuestro país es tan grande, la única opción es que la propia gente de Hungría defienda a su nación«, ha dicho en un vídeo difundido a través de Facebook. «Les pido que digan no a estos temas como dijimos que no hace cinco años, cuando Bruselas quería obligar a los inmigrantes a entrar en Hungría. Entonces, un referéndum y la voluntad común detuvieron a Bruselas«, ha aseverado.

En este sentido, ha insistido en que las leyes húngaras «no permiten la propaganda sexual en jardines de infancia y escuelas, en la televisión y en la publicidad» y ha matizado que «Bruselas ahora está exigiendo una enmienda a la Ley de Educación y las normas de protección infantil».

Para él, la UE se está quejando de que en Occidente los «activistas LGTBI van a jardines de infancia y escuelas, donde hacen comentarios de materia sexual». «Aquí también quieren esto, por eso los burócratas de Bruselas están amenazando, iniciando procedimientos de infracción, es decir, abusando de su poder. El futuro de nuestros hijos está en juego, por lo que no podemos dejar de lado este tema», ha dicho.

Además, ha recalcado que Bruselas sigue atacando claramente a Hungría, como lo ha hecho durante las últimas semanas, en relación con la ley de protección infantil. En el referéndum, los ciudadanos húngaros tendrán que responder a una serie de preguntas sobre la introducción de clases sobre orientación sexual en las escuelas, la promoción de «tratamientos de reasignación de género» para menos de edad, la disponibilidad de los mismos, la inclusión de contenido sexual «mediático» o la exhibición de contenido «relacionado con el género» ante menores de edad.