Investigaciones sobre corrupción

Perú Libre quiere una ley para controlar a los medios de comunicación

El izquierdista Pedro Castillo durante un mitin en Lima, Perú. EFE/ StringerEl izquierdista Pedro Castillo durante un mitin en Lima, Perú. EFE/ Stringer
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Perú sigue sin gobierno tras casi un mes de los resultados que, presuntamente, proclamaron a Pedro Castillo (líder de Perú Libre) como vencedor por tan solo tres décimas más sobre su rival Keiko Fujimori y las noticias sobre la posible corrupción en el proceso electoral aumentan cada día.

La fiscalía acusa ahora a funcionarios del partido izquierdista de financiamiento ilegal después de que se publicasen una serie de comunicaciones telefónicas que acreditarían la compra de favores a cambio de una cantidad económica determinada.

El Jurado Nacional Electoral (JNE) continúa estudiando las apelaciones a las actas electorales tras la denuncia de Fujimori. Mientras, Perú Libre dejó caer que, de llegar al poder, impulsaría una ley de medios para evitar campañas difamatorias contra ellos:

“Hay una desesperación enorme de la derecha por involucrar a Castillo en financiamiento ilegal de su campaña y el Grupo Comercio hace eco con su monopolio. Por ello necesitamos una ley de medios y terminar con estos extorsionadores”, publicó el partido en su cuenta oficial de Twitter.


Estas declaraciones son posteriores a las revelaciones de las escuchas obtenidas en el marco de la investigación que sostiene que se obtuvo dinero ilícito para financiar la campaña política bajo las órdenes de Vladimir Cerrón, exgobernador regional de Junín y uno de los líderes más visibles de Perú Libre.

Según la fiscal Bonnie Bautista, se abría reforzado la recaudación de dinero cuando este partido pasó a segunda vuelta. Las informaciones hasta ahora vertidas señalan que el “direccionamiento y favorecimiento” en la contratación de personal afines al partido y colaborar en los trámites y/o emitir licencias de conducir para obtener “favores a la campaña de Perú Libre”.

La recaudación se haría de la siguiente manera: entre 35 y 45 personas se beneficiarían en los exámenes de conducción y entre 30 y 40 para ciertas pruebas de conocimiento, siendo el cobro mínimo de estos favores de 128 dólares. La fiscalía señala que, mediante esta práctica, se habrían recaudado entre 9.000 y 10.000 dólares.

Por si fuera poco, y según publica El Comercio, el entorno del partido habría ofrecido a otros investigados hacer todo lo posible para liberarlos de sus causas pendientes. Es decir, injerencia política en la justicia.

Pedro Castillo se defiende

El candidato presidencial de Perú Libre no ha tardado en salir al paso de las acusaciones y se ha ofrecido a colaborar:

“Por respeto al pueblo me voy a sincerar y me someto a cualquier tipo de investigación en el momento más preciso para que se diga si alguien me ofreció un sol. Eso lo rechazo rotundamente. Esta campaña la hizo el pueblo. Ustedes han visto la campaña y han visto cómo la gente alcanzaba platos de comida, me daban alojamiento. Si hay que deslindar con la corrupción, pues hay que hacerlo. A mí me daría vergüenza que parte de mi entorno reciba migajas porque estamos aquí por el Perú y por la patria”, defendió Castillo.

Cerrón, fundador de Perú Libre y condenado a cuatro años e inhabilitado para ejercer cargos públicos, declaró que existe “una persecución política con cara de legalidad”. Lo primero que muchos intentan cuando son investigados es victimizarse.

Álex Paredes, futuro portavoz del partido en el Parlamento peruano, intentó calmar las aguas al declarar que esa ley para el control de medios deberá pasar “por todo el procedimiento parlamentario” y que “no ha habido una reunión para manifestar algún punto de vista sobre el tema”.

Sea como sea, las discrepancias dentro del posible partido de gobierno ya son una realidad antes de llegar al poder. Se ven claramente las dos vertientes: una más moderada y otra más radical dispuesta a controlar los medios de comunicación para evitar dañar su imagen.