Ya no cuela

Puigdemont, por Carlos Esteban

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Juzgo cómo ha cambiado todo en los dos últimos años por lo poco que me ha importado la noticia del arresto de Puigdemont en Cerdeña.

Recuerdo vagamente, como a través de una densa neblina, aquellos días de conmoción catalana, la rebelión institucional, la rocambolesca huida, las detenciones. Y los años de exilio dorado. Parece que hubieran pasado cien años.

Hubiera sido una noticia cien veces más impactante si España -si el mundo- se hubiera mantenido más o menos normal, en la dulce decadencia de Occidente. Ahora a uno le parece moverse entre las ruinas violentas de tantas cosas que solían apreciarse en ampulosos discursos y elevadas consignas.

¿Han detenido a Puigdemont en Cerdeña? Oh, vaya, qué interesante; ¿qué hay para cenar?