EDITORIAL

¿Que esconde la estrategia de Yolanda Díaz?

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Yolanda Díaz es una aspirante a presidir Podemos que no es de Podemos, sino del PCE. Aunque de puertas para afuera los dirigentes de Podemos repitan que están volcados en que Yolanda lidere una candidatura para integrar a morados, ecologetas, feministas -sin las estridencias de Irene- y otras fuerzas de la izquierda, dentro del partido hay tensiones con el proyecto de la vicepresidenta, que no tiene carné, parece ir por libre y ha llegado para enterrar los restos de Pablo Iglesias.

La comunista Chanel, que tiene el más grande fondo de armario de la política europea y que debe de gastar la mitad del sueldo en peluquería, pinta-uñas, colorete y estilismo vario, se aparta -con singular despliegue de recursos- de la estética perroflauta de los hasta la fecha líderes -y lideresas- de Podemos. Atrás quedaron las «rastas» para la hemeroteca. Ha llegado el comunismo chic.

Esta semana ha advertido Yolanda (en la mejor tradición estalinista) que no tolerará los abundantes «egos» y -le faltó decir- «egas» con que el de Galapagar adornó la formación. La secretaria de Estado de Igualdad, Noelia Vera (una clásica de la «era si se puede») dimitía de todos sus cargos de inmediato y abandonaba la política. Ione Belarra e Irene Montero tienen más aguante porque son ministras, y claro, un ministro en España no dimite nunca. Además, ellas se sienten con la fuerza moral de ser la «memoria democrática» del Pablo Iglesias del 15-M, al que Yolanda, ungida por él, barrerá del mapa a la mayor brevedad. La apuesta por Yolanda es el suicidio de Pablo. Ella aparece ahora como la líder más valorada por segundo mes consecutivo en el barómetro (juass) del CIS de septiembre, seguida de Pedro Sánchez, mientras que en la cola se sitúan, oh casualidad, Ione Belarra e Irene Montero. La vicepresidente maneja algunos hilos…

La nueva cariátide del comunismo necesita expulsar del templo a los podemitas para ser aceptada sociológicamente por los socialistas españoles, porque lo que pretende es tomar el relevo del PSOE una vez que Pedro pierda las elecciones y el viejo partido de los 100 años de historia se suma en una crisis de identidad sin precedentes.

Todos saben que la marca electoral y política Unidas Podemos está agotada. Todo saben que lo que viene judicialmente contra Iglesias, Monedero, Errejón y demás gerifaltes de antaño por la financiación y orígenes bolivarianos del engendro, es una auténtica colada de lava judicial que les sepultará por los siglos de los siglos (Amén). Todos saben que si el comunismo quiere sobrevivir en España solo lo puede hacer disfrazado de otro: Yolanda Díaz. Otro/a que, además, esté dispuesto a trabajar como socio inseparable de coalición de lo que quede del PSOE. La izquierda está preparando la perpetuación de un frente popular más asumible, un tándem. Dos izquierdas burguesas y globalistas para una sola Agenda. Renovarse o morir. Todo muy previsible.