Guerra de Rusa contra Ucrania

Rusia endurece el castigo de fake news

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Multas de hasta 5 millones de rublos (48.000 dólares) y penas de prisión de hasta 15 años

La normativa castigará a partir de ahora lo que las autoridades rusas consideren como «información no veraz acerca de la labor de las instituciones rusas en el extranjero«.

Se trata de una medida similar a la aprobada a principios de marzo sobre las acciones de las Fuerzas Armadas de Rusia en el marco de la guerra en Ucrania.

La legislación, con las modificaciones efectuadas, castigará a los ciudadanos o grupos de personas que difundan lo que las autoridades rusas consideren «noticias falsas» sobre las acciones llevadas a cabo por las instituciones rusas. Las consecuencias podrían ser multas de hasta 5 millones de rublos, el equivalente a 48.077 dólares, o penas de hasta 15 años de cárcel.

Si en el delito incurriese una persona -o grupo- a la cual se considere haya abusado de su cargo o haya actuado con «pruebas artificiales», con «ánimo de lucro» o «por motivos de odio o enemistad política, ideológica, racial, nacional o religiosa», la multa sería de 3 millones de rublos (unos 28.846 dólares) a 5 millones de rublos (unos 48.077 dólares). En este caso, la pena de prisión podría ser de entre 5 y 10 años.

A principios de marzo se aprobó una ley similar sobre el desarrollo de la guerra en Ucrania y en particular sobre la actuación de las Fuerzas Armadas rusas, con un castigo de hasta 180 meses de prisión.

Prohibido decir «guerra» o «invasión»

Expertos en derechos humanos de la ONU ya habían considerado la ley aprobada en marzo como una medida del Kremlin para vendar los ojos de la población al interior de Rusia, respecto de la invasion de Ucrania.

A partir de su puesta en práctica, los medios rusos y extranjeros en Rusia han tenido vetada las palabras «invasión» o «guerra», ya que la versión oficial y del presidente Vladimir Putin describe la intervención en Ucrania como una «operación militar especial».

Otra consecuencia de su aprobación fue la salida de reconocidos medios internacionales del territorio ruso o el bloqueo de redes sociales como Facebook.

Tras la creación de la normativa, cadenas como la británica BBC, la estadounidense CNN o la alemana DW anunciaron que interrumpirían su emisión desde Rusia por miedo a poner en peligro a sus periodistas.