Saab hace temblar a la izquierda

Saab, Carvajal y la enfermera de Chávez: un cóctel explosivo para el Foro de Sao Paulo

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Saab, «Pollo» y la enfermera: el cerco que amenaza a la izquierda bolivariana

Alex Saab, Hugo “El Pollo” Carvajal y Claudia Patricia Díaz. Estos tres nombres representan una amenaza muyconsiderable para el futuro del régimen bolivariano de Nicolás Maduro y de otros gobiernos de países miembros del Foro de Sao Paulo.

Saab recientemente extraditado a los EEUU desde Cabo Verde encabeza una red que consta de, al menos, 11 empresas en paraísos fiscales que le permitieron hacerse con contratos en en Venezuela  por más de 1.500 millones de dólares.

No obstante, la acusación de EEUU contra el empresario de origen colombiano -designado representante diplomático de Venezuela después de ser apresado en Cabo Verde para evitar su extradición- se centra en ocho cargos, entre ellos, el de blanqueo de capitales por aproximadamente 350 millones de dólares.

Aunque la detención y extradición de Saab se celebró entre los adversarios de Maduro, aún es largo el camino que debe recorrerse. El primer paso, consiste en que Saab se declare culpable y se comprometa a colaborar con las autoridades estadounidenses a cambio de una reducción considerable de su pena que puede alcanzar hasta 20 años en prisión en caso de ser encontrado culpable.

Un caso similar se vivió con Alejandro “Tuerto” Andrade, compañero de promoción militar de Hugo Chávez, quien terminó ocupando el cargo de Tesorero Nacional en Venezuela. Andrade fue acusado por EEUU de lavado de dinero por aproximadamente mil millones de dólares y condenado a 10 años de prisión. No obstante, por su colaboración con la justicia norteamericana logró que su pena fuese reducida a solo tres años.

No obstante, a Saab se le considera la clave para desentrañar una red de corrupción que comenzó con Hugo Chávez, pero se intensificó desde que Maduro llegó al poder.

Hasta la fecha, son 42 las personas vinculadas al gobierno venezolano que han sido detenidas por EEUU acusados de diversos tipos de crímenes. Solo dos de estos 42 se han negado a declararse culpables para buscar una reducción de la pena. Este es el caso de los dos sobrinos de Cilia Flores, esposa de Maduro, que en 2017 fueron sentenciados por tráfico de droga.

Saab, recluido en una cárcel federal estadounidense, está acusado en relación a fraude por sobreprecio en 22 contratos, un fraude reiterado y agravado por haber sido cometido con el programa de alimentos del gobierno venezolano conocido como Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP). Saab habría montado una red de empresas fantasmas con las que blanqueó cientos de millones de dólares provenientes de la corrupción del régimen chavista utilizando el sistema financiero y bancario de los Estados Unidos y de varios países del mundo.

En la misma causa, la justicia federal estadounidense también investiga a los 3 hijastros de Nicolás Maduro, quienes habrían recibido dinero de Saab a cambio de contratos favorecidos por el gobierno de su padrastro. Además, Saab habría establecido alianzas con funcionarios del régimen como Tarek El-Aissami y Diosdado Cabello para administrar una amplia red criminal, perjudicando a la población más desfavorecida de Venezuela. La corrupción en el programa CLAP habría permitido que Maduro y sus familiares sustrajeran cientos de millones de dólares en provecho propio. En esa operatoria, se sospecha que Saab lavó millones de dólares para el régimen en Miami y Nueva York violando las leyes federales estadounidenses. La corrupción alcanzaría a altos funcionarios del chavismo y a destacados miembros de las Fuerzas Armadas bolivarianas.

Ahora, con Saab en Florida, los agentes norteamericanos que se ocupan de la investigación comienzan a delinear un organigrama de nuevos nombres de políticos y funcionarios de varios gobiernos latinoamericanos miembros del Foro de Sao Paulo como probables involucrados en las redes criminales de Saab y el régimen venezolano.

La ex-senadora colombiana de izquierdas Piedad Córdoba es uno de los nombres involucrados con las actividades ilícitas de Saab. Los otros nombres serían Ollanta Humala (presidente de Perú entre 2011 y 2016) y Evo Morales (presidente de Bolivia entre 2006 y 2019).

La Fiscalía General de Colombia, que trabaja en plena coordinación con los norteamericanos, acusa también a Saab  de haber utilizado una empresa de textiles para blanquear más de 2.000 millones de dólares para el gobierno de Hugo Chaves Frías entre 2004 y 2011. Según la investigacion de la justicia colombiana, lo hizo a través de operaciones de comercio exterior falsas que se concentraban en Venezuela.

Informes de las autoridades policiales y judiciales de Colombia describen la operatoria de las redes de Saab, e identifican a importantes personas involucradas no sólo en Venezuela y Colombia, sino también en Argentina, Bolivia, Brasil, Irán, Italia, México, China, Perú, Turquía, Rusia, Emiratos Árabes, Bahamas y Panamá. Al parecer, Saab llegó a operar como el gran blanqueador de numerosas autoridades de los países miembros del Foro de Sao Pulo involucradas en corrupción.

Saab es una auténtica bomba de relojería para las tramas bolivarianas internacionales, incluidos sus vínculos con España.

Sin embargo Maduro tiene un arma frente a la colaboración de Saab: ha retenido en Caracas a la mujer italiana y a las dos hijas pequeñas del empresario, que tiene en calidad de rehenes sin que autoridad internacional alguna esté haciendo nada al respecto.

Brasil es otro punto neurálgico en las confesiones de Saab. Altos cargos del gobierno de Lula Da Silva estarían altamente preocupados por lo que Saab pueda contar a las autoridades nortemericanas. En la misma situación se encontraría Evo Morales y la cúpula de su gobierno.

Las autoridades federales de los EE.UU que llevan la investigación han ido acumulado un importante y demoledor arsenal de pruebas contra Alex Saab, que se sabe cercado. Ahora, el colombiano se debate entre tres opciones: callar y pasar 20 años en prisiones norteamericanas, condicionar su confesión a que los investigadores consigan sacar a su familia de Venezuela, o hablar y hacer caer al régimen y rescatar en el caos de la caída a su mujer e hijas.

Decenas de ilícitos, incluido el tráfico de drogas, la compra de vehículos para la industria agro-ganadera a Brasil y Argentina, la adquisición de sistemas de tecnología satelital con Rusia y China y la venta de oro extraído ilegalmente a Irán a cambio de petróleo y sistemas misilisticos, penden sobre la cabeza de Nicolás Maduro. Saab puede ser el punto de inflexión que de lugar a la caída de la dictadura chavista.

El interés de los EE.UU. es enorme, no tanto por investigar la corrupción latinoamericana del Foro de sao Paulo, como para conocer determinados datos para analizar con detalle la influencia de Irán y Rusia en la región.

Las investigaciones sobre la red de Alex Saab apuntan también a Ecuador, México, Panamá, China, Taiwán, Irán y Turquía, que aparecen constantemente entre los destinos de sus operaciones.

El Pollo y la enfermera de Chávez

El valor estratégico del ex jefe de Inteligencia de Hugo Chávez y de su enfermera personal y posterior tesorera de la nación está aún por verse. No obstante, el Pollo Carvajal ha asegurado tener información de cómo Chávez compró apolíticos y empresarios en España y en varios países de América del Sur, incluyendo lavado de dinero que involucraría al ex presidente de Argentina Néstor Kirchner y a la actual vicepresidenta Cristina Fernández.

El Pollo Carvajal fue jefe de los servicios de Inteligencia venezolanos bajo la presidencia del fallecido Chávez entre 1999 y 2013. En septiembre de este año fue detenido en Madrid luego de pasar casi dos años prófugo para evitar su extradición, aprobada inicialmente por la Audiencia Nacional en noviembre de 2019.

EEUU acusa a El Pollo Carvajal de haber pertenecido -junto a otros altos cargos del chavismo- al llamado Cártel de los Soles, que habría traficado drogas con la antigua guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Adicionalmente está pendiente a EEUU la extradición -también desde España- de Casi simultáneamente, Claudia Patricia Díaz, ex tesorera de Venezuela y enfermera personal de Hugo Chávez, fue acusada de corrupción en un juzgado de Miami por haber recibido 4.2 millones de dólares de Raúl Gorrín -señalado como parte de la banda de los enanos que controla el Poder Judicial en Venezuela- que a cuenta de acceso a transacciones de cambio en moneda extranjera por cientos de millones de dólares.

Saab, Carvajal y Díaz, tres nombres que pueden develar el control del petroestado venezolano sobre la región y hacer caer el entramado narcótico-político sobre el que se asienta la izquierda en Iberoamérica y fuera de ella…