Incendios

Sánchez confiesa su incapacidad frente a los incendios: «Quedan días difíciles»

|

Con notables signos de impotencia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha señalado este martes que todavía quedan «días difíciles en Galicia y el resto de España»  en materia de incendios, una vez que han ardido ya 90.000 hectáreas de territorio nacional.

El jefe del Ejecutivo central, junto a la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, y el máximo mandatario gallego, Alfonso Rueda, ha visitado O Barco, en Valdeorras, comarca orensana en la que un único fuego ha calcinado más de 7.500 hectáreas, de las casi 20.000 que han ardido desde el pasado jueves en la Comunidad gallega.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha reafirmado en la necesidad de impulsar políticas medioambientales, y ha insistido en su idea de que todo se debe a la «emergencia climática» y las «olas de calor», sin asumir responsabilidad alguna por la falta de mantenimiento de montes o limpieza de bosques y fincas en los meses de invierno.

Así lo ha trasladado durante una comparecencia en una de las ‘zonas cero’, en O Barco de Valdeorras, a causa del incendio procedente de Carballeda y que afectó con especial virulencia a varios núcleos de O Barco.

En este municipio, Sánchez ha visitado el puesto de mando avanzado para coordinar la lucha contra los incendios.

En su intervención, en el núcleo de Alixo, sin opción de preguntas (no fuera a ser que algún periodista de preguntara por los planes para el año que viene)Sánchez ha apelado en primer lugar a la cautela.

«Quedan días difíciles en Galicia y en el resto de España, las previsiones apuntan a que habrá un repunte en las temperaturas, por eso pedir la máxima de las precauciones», ha reclamado.

Ha trasladado también un mensaje de solidaridad hacia las más de 800 personas que fueron desalojadas como consecuencia de los incendios y ha subrayado que el Gobierno está trabajando para que todos ellos puedan regresar a sus casas «cuanto antes» y así recuperar su vida cotidiana.

Sánchez ha abogado por la cooperación institucional, que ha considerado «clave» para hacer frente a «un enemigo común» como son los incendios.

En su intervención, Sánchez ha hecho varias reflexiones en cuanto al motivo de estos incendios forestales.

La más importante: «Primero la emergencia climática que esta viviendo el país; es un hecho letal desde el punto de vista de vidas humanas. Y lo es en términos de biodiversidad, medioambientales, sociales, económicos… La reflexión que tenemos que hacer es que es letal».

Para respaldar esta tesis, ha ofrecido varios datos: por un lado, que en lo que va de año ya han sido quemadas 70.000 hectáreas en todo el país, «casi el doble que la media de la última década», y hubo once grandes incendios».

Aparte, ha destacado que «en apenas un mes», España ha vivido «dos olas de calor, donde durante más de cinco días consecutivos hemos tenido temperaturas superiores a 40 grados e inferiores por encima 25″, y donde los suelos concentraron 30 grados.

Sanchez sigue sin escuchar a la gente del campo, a ganaderos, agricultores y forestales, que insisten en que los incendios del verano se apagan en invierno: limpiadlo bosques, permitiendo entresacas, volviendo al pastoreo de ovejas y cabras, abriendo caminos, haciendo cortafuegos. El presidente no calla, pero tampoco escucha.