Sánchez dice ver con «cara de Rivera» a Casado, que le replica que él la tiene «de Zapatero»

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pretendido ironizar -sin excesiva altura- este miércoles ante Pablo Casado diciendo que «se le está poniendo cara de Albert Rivera», ante lo que el líder del PP le ha replicado que a él «se le está poniendo cara de (José Luis Rodríguez) Zapatero».  Estas bobadas no son propias de un debate nacional serio.

Pablo Casado  ha recordado a Sánchez que el PSOE ha obtenido en Madrid su peor resultado histórico pese «a hacer trampas con el CIS, el BOE, las amenazas y ocultando el sablazo fiscal».

«El presidente del Gobierno ha sido sorpasado por (Íñigo) Errejón en la capital, y eso no hay primarias andaluzas que lo tapen», ha añadido antes de asegurar que los españoles están «hartos de sus mentiras, incompetencia y arrogancia»

Se ha preguntado cómo puede decir que se está en la senda de la recuperación con seis millones de parados y dos millones de familias en «las colas del hambre» y ha considerado que sus planes para subir impuestos son «el timo del tocomocho».

Ha lamentado también que presuma de la vacunación cuando cree que la ha entorpecido y haya ya 125.000 fallecidos por covid en España, y ha afeado que se vanaglorie de que quedan 99 días para la inmunidad de rebaño cuando es inasumible todo ese tiempo con 200 muertos por jornada como se registró este martes.

Por todo ello, el líder del PP ha instado a Sánchez a convocar el debate sobre el estado de la nación, debatir en el Congreso el plan de reformas y aprobar un plan B jurídico tras el fin del estado de alarma.

Ante esa intervención, sin capacidad de respuesta, Sánchez ha contestado con una recurso menor, entre aplausos de su bancada: «Le miro, le escucho atentamente y pienso que la historia se repite. Se le está poniendo cara de Albert Rivera». Lamentable.

Ha añadido que las urgencias de Casado no son las de los españoles y ha recalcado que lo que se necesita es estabilidad política.

Por ello, ha reiterado que quedan aún 32 meses de legislatura, por lo que agotará su mandato y el Gobierno se volcará en la vacunación y en la recuperación económica que asegura que ya se está constatando.

Respecto a la pandemia, ha afirmado que el estado de alarma es el pasado y hay que mirar al futuro.

Casado ha iniciado su réplica devolviendo el boomerang a Sánchez: «Se le está poniendo cara de Zapatero».

Le ha reprochado que hable de estabilidad política cuando ha presentado varias mociones de censura y se ha mostrado convencido de que solo le interesa seguir en el poder al precio que sea.

A su juicio, tras año y medio de legislatura, Sánchez es ya «un pato cojo» y le ha pedido que deje de esconder la cabeza como un avestruz, sea valiente y defienda a los españoles con todos los medios «porque su empecinamiento cuesta vidas».

En ese contexto, ha insistido en la necesidad de aprobar una ley orgánica para limitar derechos fundamentales tras el fin del estado de alarma porque las autonomías ya no pueden hacer nada.

Su turno final lo ha dedicado Sanchez a los avances en el proceso de vacunación para recordar que este martes se superaron los 20 millones de dosis administradas y, en la primera semana de junio, habrá diez millones de españoles con la pauta completa.

Ha ligado vacunación con recuperación y ha asegurado que la economía española «está a punto de relanzarse». El presidente, en sus horas más bajas, sigue vendiendo meras expectativas.