Un felón a la altura de Fernando VII

Sánchez rompe el Estado de Derecho e inicia la descomposición nacional

|

El derecho de gracia no deja de ser una reliquia que, utilizada con abuso de poder, vulnera la división de poderes y quiebra el estado de Derecho.

El Tribunal Supremo, que es el tribunal sentenciador del llamado «procés» y de los reos de sedición y de malversación de caudales públicos condenados por él, ha emitido un dictamen en el que se opone frontalmente a la concesión de los indultos a los sediciosos. Al pasarse ese informe por el forro, Sánchez actúa con abuso de poder y deja además a máxima instancia judicial española a los pies de los caballos. El daño de este indulto para la Justicia española no tiene precedentes.

Como el derecho de gracia no deja de ser un detritus del estado absoluto, su utilización en los sistemas democráticos debe ser exquisito para no dañar los pesos y contrapesos del sistema constitucional: sí, lo puede conceder el gobierno, pero dentro de los márgenes legalmente establecidos. Tanto la Fiscalía como el Tribunal Supremo se han opuesto al indulto por la ausencia de arrepentimiento de los condenados, que además han hecho gala de su intención de volver a delinquir. En otras palabras, Pedro Sánchez indulta a los sediciosos que han anunciado su intención de volver a intentar la sedición.

No solo cruza el gobierno la frontera de la frágil división de poderes y se cisca en el informe de fiscalía y de la máxima instancia judicial española, sino que además abre la puerta a una nueva crisis territorial y un nuevo alzamiento en Cataluña. Crisis del Estado de Derecho y crisis de la unidad nacional.

Pedro Sánchez pretende apagar el fuego catalán echando más gasolina a la hoguera. Con el indulto, genera una sensación de impunidad que tendrá, sin lugar a dudas, un importante efecto llamada a corto, medio y largo plazo.

Los secesionistas, que se ciscan en la cara del presidente del gobierno, del partido que le sostiene y de los acólitos mediáticos y empresariales que viven a su cargo, ya le han tomado la medida a la izquierda española; ya saben que el PSOE siempre cederá y facilitará el camino para la descomposición de España; y por eso van a mantener al títere felón en el poder.

El proyecto es la destrucción de la España actual. Primero el indulto, luego referéndum, después la Corona y por ultimo la república confederal de naciones. Ese es el proyecto en el que Pedro Sánchez y los reos de sedición confluyen. Ese es el punto de encuentro. Ese es el horizonte: convertir este viejo país en lo más parecido a una república bananera.