Incendios

Sánchez visita Miravete y refugia la incompetencia de las autoridades en el cambio climático

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado este lunes a administraciones y partidos, como si él fuera ajeno a ambas organizaciones, a hacer de las políticas medioambientales políticas de Estado para afrontar lo que considera una evidencia: «el cambio climático, mata». Nada ha dicho de la incompetencia de la Junta de Extremadura, que ha dejado dos años abandonado a su suerte el Parque de Monfragüe, plagado de maleza sin limpiar en invierno y lista para arder en verano. Nada ha dicho del  rutilante MITECO y su Organismo Autónomo de Parques Nacionales, ambos desaparecidos de la crisis medioambiental más grave de los últimos años. 

Sanchez ha recurrid nuevamente al comodín ideológico general para justificar lo injustificable: el campo, los montes y los bosques se queman porque las administraciones no hacen el trabajo que deben hacer en invierno: limpiarlos y abrir caminos y cortafuegos. 

Sánchez ha hecho esta reflexión tras visitar junto al presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, la zona del incendio en la localidad cacereña de Casas de Miravete que afectó al Parque Nacional de Monfragüe y que ha provocado que hayan ardido unas 3.000 hectáreas.

Además de reunirse con los responsables del puesto de mando avanzado encargado de coordinar los trabajos de extinción, el jefe del Ejecutivo ha recorrido a pie un tramo cubierto de cenizas.

En una declaración a los periodistas, Sánchez ha subrayado que quería «trasladar una evidencia: el cambio climático mata».

«Mata personas, mata nuestro ecosistema, nuestra biodiversidad y destruye los bienes más preciados del conjunto de la sociedad que se ve afectada por estos incendios, sus casas, sus negocios o su ganado», ha añadido. Lo que no ha dicho es que también mata la indolencia y la incompetencia de su gobierno y de los gobiernos autonómicos. 

Por ello ha considerado necesario seguir reforzando la coordinación entre administraciones, un asunto que ha recordado que fue analizado en la última Conferencia de Presidentes celebrada en la isla de La Palma, como si lo allí acordara fuera suficiente, que a la vista está.

El usufructuario de Moncloa ha dicho que, en lo que va de año, los incendios han destruido ya más de 70.000 hectáreas, casi el doble de la media de la última década. Pero el único responsable parece ser el manido cambio climático, lo cual es una inaceptable declaración de incapacidad para prevenir los incendios que sin duda seguirán produciéndose los años venideros.

Desde enero hasta ahora ha resaltado igualmente que España ha sufrido once grandes incendios, casi el doble también de los registrados en los últimos diez años como media.

Sánchez, completamente ajeno a la trágica realidad del campo español ha llegado a citar la guerra de Ucrania. «Pese a la crisis energética que estamos viviendo por la guerra en Ucrania, no podemos desviarnos de nuestro compromiso con la mitigación y adaptación al cambio climático, porque todas estas olas de incendios tienen detrás olas de calor provocadas por la emergencia climática que está viviendo el planeta», ha asegurado, sin hacer la más mínima autocrítica sobre la gestión de los bosques en invierno y la inacción administrativa.

Sánchez ha aprovechado para pedir a los ciudadanos la máxima precaución ante la ola de calor -que mañana termina- y ha recordado a los fallecidos a consecuencia de ella.