Saqueos y violencia extrema en Colombia: la izquierda incendia las calles del país

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Siempre es igual. Ocurrió en Barcelona (1-0, Hasel), en Santiago de Chile, en multitud de ciudades de los EE.UU. (BLM y el movimiento iconoclasta), en Perú… Allí donde la izquierda quiere desestabilizar una sociedad para derribar un régimen y hacerse con el poder político, toma la calle y utiliza la violencia como herramienta política. Saqueos, incendios, violencia contra el mobiliario urbano, enfrentamientos contra la policía de una dureza nunca antes vista. El Grupo de Puebla se encuentra muchas veces en las bambalinas de todos estos disturbios, organizados por agentes de Venezuela y Cuba.

Ahora es el turno de Colombia. La excusa, una reforma tributaria planteada por el gobierno.

Los mayores disturbios ocurrieron en Cali este pasado miércoles, cuyas imágenes arrojaban una ciudad saqueada devastada.  El jueves, en la segunda jornada de protestas contra la reforma tributaria del gobierno, se volvieron a producir los violentos incidentes en Cali, principal ciudad del suroeste de Colombia y donde el toque de queda impuesto por la Alcaldía no evitó los disturbios ni los actos de pillaje.

La jornada tuvo mucho menos manifestantes que la protesta del miércoles que, según las autoridades, dejó en todo el país dos muertos, 26 detenidos y 44 policías heridos, así como cuantiosos daños materiales por acciones vandálicas.

Las autoridades de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, informaron que la ciudad sufrió embates de manifestantes que intentaron saquear comercios por lo que fue necesario que el Escuadrón Antidisturbios de la Policía (Esmad) acudiera a los lugares que fueron blanco de los vándalos.

En un comunicado, el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, aseguró que la irritación de un año de una sociedad económicamente muy frágil, sumado a las dificultades no resueltas por décadas y a las situaciones complejas generadas por la pandemia, se reflejaron en las marchas y sus desmanes.

Las manifestaciones centran sus reclamos en que la reforma fiscal afecta a los más pobres pues suben los impuestos a productos básicos de la canasta familiar.

También cargan contra el progresivo aumento del impuesto a la renta a quienes ingresan 2,4 millones de pesos mensuales (unos 660 dólares) puede afectar a la clase media, que ha sido uno de los grupos más golpeados económicamente por la pandemia.

Por otro lado, en Bogotá el número de manifestantes bajó significativamente en comparación con los registrados el miércoles, aunque hubo bloqueos de vías, cortes en el servicio de transporte y choques aislados con el Esmad.

En ciudades como Medellín, Bucaramanga e Ibagué, también hubo manifestaciones en contra de la reforma fiscal pero no hubo incidentes mayores.

Mientras, la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) denunció que 19 periodistas y dos medios de comunicación fueron agredidos ayer en Colombia durante las manifestaciones contra la reforma fiscal presentada por el gobierno colombiano.

En un comunicado la FLIP asegura que en los últimos tres años ha documentado 150 ataques que han dejado a 182 periodistas víctimas y que «tan solo ayer se registraron 19 agresiones contra periodistas y medios de comunicación».

El organismo agrega que los ataques de los manifestantes contra los medios Canal RCN y Revista Semana «ponen en riesgo la integridad física de los periodistas y dificultan el desarrollo del servicio público informativo».