Los nuevos censores

Twitter y Facebook, ante el Senado de EE.UU. por su censura

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En una acalorada audiencia ante el Senado, el senador republicano Lindsey Graham, quien preside la audiencia del Comité Judicial, advirtió a ambos que se necesitan nuevas regulaciones para garantizar que las principales plataformas sean responsables de las decisiones sobre eliminar o filtrar los contenidos o permitir que permanezcan en línea.

El senador cuestionó de forma airada el papel que se han atribuido las redes sociales de ser los «editores finales» o censuradores de las noticias políticas.

«Parece que ustedes son los editores finales», señaló Graham en la apertura mientras cuestionaba las decisiones de ambas plataformas de limitar la distribución de un artículo del New York Post sobre una delictiva conducta del hijo del presidente electo, Joe Biden, durante la campaña.

«Cuando hay empresas que tienen el poder de los gobiernos (y) tienen mucho más poder que los medios de comunicación tradicionales, algo tienen que ceder», argumentó Graham.

Graham dijo que la ley conocida como Sección 230, que otorga inmunidad a los servicios en internet por el contenido publicado por otros, «debe ser cambiada».

Tanto demócratas como republicanos se quejan del rol que asumieron las redes sociales antes, durante y después de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, abriendo puertas a la censura y a la vez al control y desinformación como proclamar «Presidente Electo» a Joe Biden, en medio del proceso electoral sin concluir; en un abierto desafío a la Constitución del país y lo que establecen las leyes electorales.

El jefe de Facebook, Mark Zuckerberg, y el director ejecutivo de Twitter, Jack Dorsey, testificaron de forma remota durante la sesión sobre la «censura y supresión de artículos de noticias» y el «manejo de las elecciones del 2020» por parte de las plataformas, de acuerdo con los planteamientos de los senadores.

Megáfono para las falsedades

El senador demócrata Richard Blumenthal también pidió una reforma de la Sección 230 y agregó que las grandes plataformas tienen «un poder que excede con creces a los barones ladrones de la última edad de oro» y «se han beneficiado enormemente de la extracción de datos sobre nuestras vidas privadas«.

Su colega republicano Mike Lee, por su parte, criticó que «sus plataformas adoptaran un abordaje partidista muy notorio hacia la izquierda y extrema izquierda en lugar de uno neutral para la moderación del contenido relacionado con las elecciones… apenas unos días antes de las elecciones».

Tanto Dorsey como Zuckerberg dijeron que estaban abiertos a la reforma de la Sección 230 y repasaron sus esfuerzos para frenar la desinformación dañina durante la campaña electoral, pero al parecer sus esfuerzos se encaminaron más bien hacia tendencias globalistas y en contra de EEUU.

«Reforzamos nuestra aplicación contra las milicias, las redes de conspiración y otros grupos para ayudar a evitar que usen nuestra plataforma para organizar la violencia o los disturbios civiles en el período posterior a las elecciones», indicó Zuckerberg, algo que no ocurrió cuando los violentos disturbios en diferentes estados del país y organizados en las redes sociales a traves de movimientos extremistas marxistas como Black Lives Matter y otras.

En esos momentos se vieron en Facebook cientos de videos de extrema violencia contra seguidores del presidente Trump o contra personas que defendían sus negocios y propiedades ante los saqueos; en otros, grupos extremistas y delincuentes comunes atacaban verbalmente y físicamente a estadounidenses sentados en terrazas de restaurantes en difentes puntos del país; se publicaron imágenes de linchamientos contra dueños de negocios y abusos a personas de edad avanzada e incluso discapacitadas. Todos estos videos incentivaron aún más la acciones violentas de los radicales de izquierda en diversas zonas de la nación.

Zuckerberg dijo que Facebook había eliminado las afirmaciones falsas sobre las condiciones del voto y había etiquetado con advertencias más de 150 millones de piezas de contenido marcadas por verificadores independientes… La pregunta es: ¿Y quiénes son los verificadores independientes? ¿Tienen la suficiente preparación y cuentan con alguna autoridad legal para actuar como dictadores de la información en una democracia? A estas y a muchas otras interrogantes tuvieron que responder este martes los dueños de Facebook y Twitter, quienes de forma sarcástica defendieron su supuesta imparcialidad.

Semanas atrás, durante la campaña electoral, el también senador republicano Ted Cruz fustigó la arrogancia e impunidad con la que las redes sociales ejecutan líneas políticas contra los conservadores estadounidenses, en detrimento de la libertad de expresión, de información y del sistema democrático de EEUU en general.

Zuckerberg y Dorsey prometieron a los congresistas el mes pasado que tomarían medidas para impedir que sus redes sociales sean manipuladas por gobiernos extranjeros o que sean utilizadas para incitar a la violencia. Pero solo aplican las etiquetas de advertencia a ciertos mensajes, fundamentalmente a los seguidores del Presidente Trump y muy pocos a los de tendencia de izquierda y extrema izquierda, lo que ha enfurecido a Trump y a sus partidarios.

Marcada y peligrosa tendencia contra el presidente de EEUU

Tanto Twitter como Facebook han etiquetado mensajes del Presidente, como los que dicen que someter votos por correo es una práctica fraudulenta. El lunes Trump mandó un mensaje por Twitter diciendo “¡Yo gané las elecciones!” y la plataforma le puso la etiqueta: “Medios de prensa dieron un resultado distinto a estas elecciones”.

Dos días después de las elecciones, Facebook tomó pasos para prohibir un grupo de simpatizantes de Trump que se llama “Stop the Steal” y que estaba organizando manifestaciones en contra del resultado electoral. La agrupación contaba con más de 350.000 miembros y apoyaba los argumentos del mandatario estadounidense de que las elecciones fueron fraudulentas.

«Las reglas de Twitter no se basan en una ideología o un conjunto particular de creencias. Creemos firmemente en ser imparciales y nos esforzamos por hacer cumplir nuestras reglas de Twitter de manera justa», comentó irónicamente el presidente ejecutivo de Twitter.

Ambas plataformas han limitado el alcance de muchos de los tuits de Trump, en particular aquellos en los que el presidente Trump ha rechazado su derrota electoral o ha cuestionado la integridad del proceso de votación.

Twitter y Facebook, bajo fuertes quejas de senadores y legisladores, han asumido posturas políticas claras mediante un equipo de censuradores que incrementaron dos meses antes de las elecciones presidenciales y han suprimido de forma deliberada y parcializada miles de opiniones políticas.

lmorales@diariolasamericas.com