Ya no cuela

Uropa II. Por Carlos Esteban

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Uropa II

Toda reflexión política, para que sirva de algo, debe partir del dogma del Pecado Original, aunque se le llame de alguna otra manera. Es decir, debe partir de la inclinación al mal de todo hombre, que es, también, capaz de mucho bien. Sin eso, nada vamos a sacar en limpio sino la distopía, que es como llamamos a la utopía cuando salta de los libros a la realidad.

Así, hay una en España una ilusión generalizada que tomamos por idea en izquierdas y derechas, que Ortega postulo en una frase singularmente idiota para un tipo tan listo: España es el problema; Europa, la solución. Y, desde la segunda mitad del Siglo XX, esa “Europa” era el Mercado Común, hoy Unión Europea, donde el lobo y el cordero pacen juntos.

Hoy sabemos que en esa elefantiásica burocracia también se lo llevan calentito los europarlamentarios y nos restringe alegremente las libertades de todos sin consultarnos su ejecutivo, una Comisión Europea que ningún electorado ha elegido, por aquello de que la democracia de verdad, la que debemos amar, le está cogiendo alergia a las urnas.