Vetan la red social Parler y Trump anuncia la creación de una plataforma digital propia

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El todavía Presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, fue vetado de la mayoría de las principales redes sociales en un acto sin precedentes para la democracia de Estados Unidos. Los operadores privados -sin legitimidad democrática ni referendo alguno- han impuesto el sesgo censor de su criterio político y han expulsado a Trump y a sus 86 millones de seguidores de las redes sociales. En otras palabras, el gran capital de las nuevas oligarquías progresistas han tapado autoritariamente la boca de los discrepantes. La democracia está siendo secuestrada por el capital.

El Presidente anunció el fin de semana que buscaba alternativas, incluso habló de la idea de crear su propia plataforma digital.

La plataforma Parler era una de las alternativas, hasta que Google y Apple la retiraron de sus tiendas de aplicaciones y Amazon la echó de su servicio de alojamiento web, una acción que la canciller de Alemania Angela Merkel ha dicho que es enormemente problemática y poco justificada en términos de libertad de expresión.

Merkel considera que expulsar de Twitter al presidente estadounidense Donald Trump es “problemático”, lo cual es decir mucho cuando se está enfrentando a los cuatro grandes poderes tecnológicos que han secuestrado literalmente la libertad de expresión y la libre y democrática circulación de las ideas.

Cuando se le preguntó sobre la decisión de Twitter, el portavoz de Merkel, Steffen Seibert, afirmó que la libertad de opinión es un derecho fundamental de “importancia elemental”.

“Este derecho fundamental puede ser intervenido, pero de acuerdo con la ley y dentro del marco definido por los legisladores, no de acuerdo con una decisión de la administración de las plataformas de redes sociales”, dijo a los periodistas en Berlín. “Visto desde este ángulo, la canciller considera problemático que las cuentas del presidente de Estados Unidos ahora hayan sido bloqueadas permanentemente”.

El director general de Parler dijo que esas acciones podrían dejarlos «offline» durante una semana, siendo optimistas. E incluso si Parler encontrara un alojamiento web amistoso, sin una aplicación, es difícil imaginar que ascienda a la categoría de una red social.

Parler, creada hace dos años y que ha atraído a muchos simpatizantes de Trump y personas opuestas a las políticas de tendencia de izquierda y extrema izquierda implementadas por Mark Zuckerberg en varias de sus plataformas junto a Google y Twitter, dice tener más de 12 millones de usuarios, de ellos más de 8 millones en Estados Unidos, según Associated Press.

Después de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, cuando millones de partidarios del Presidente han respaldado los argumentos de un fraude masivo, miles de ciudadanos norteamericanos se mudaron a Parler, pero el enorme poder financiero y político de las grandes tecnólogicas asfixian cuando quieren a las medianas y pequeñas empresas. En varios estados del país y en el Reino Unido se han presentado legalmente acusaciones antimonopolio contra Google, Twitter, Amazon y Facebook.

Trump tenía 89 millones de seguidores en Twitter. Fuentes cercanas al Presidente han dicho que el mandatario estadounidense podría darle apoyo financiero a Parler, donde sus hijos son muy activos, o crear su propia plataforma digital.

Apple por su parte prohibió también a Parler en sus tiendas de aplicaciones el sábado en la noche después de dar a Parler 24 horas para atender las quejas de que era utilizada para “planear y facilitar actividades ilegales y peligrosas”.

Amazon asestó un revés más a Parler al informarle que necesitaría buscar otro servicio de alojamiento web a partir de la medianoche del domingo. Recordó a Parler en una carta que le había informado en las últimas semanas de 98 ejemplos de mensajes “que claramente alientan e incitan a la violencia”.

El director general de Parler, John Matze, censuró las sanciones y las describió como “un ataque coordinado de las gigantes tecnológicas para aniquilar a la competencia en el mercado. Fuimos muy exitosos demasiado rápido”, señaló en un mensaje el sábado en la noche. Señaló que es posible que Parler no esté disponible durante una semana “en lo que reconstruimos desde cero”.

Las acciones de las grandes tecnológicas en EEUU han demostrado el enorme poder que tienen para aniquilar a empresas y echar por tierra la libertad de expresión y los derechos de los estadounidenses plasmados en la Constitución.

A ese poder se opuso el presidente Donald Trump desde el principio de su mandado, pero grupos de legisladores y senadores republicanos no lo respaldaron. Trump alertó en reiteradas ocasiones del «peligroso poder de las compañías de tecnología» en contra de la libre expresión y de los principales valores democráticos en EEUU.