Villarejo y el control de togas

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En una entrevista concedida anoche día 22 de febrero, en el programa de Torotv  El Gato al Agua, dirigido por José Javier Esparza, la diputada de Vox Macarena Olona desveló algunos de los aspectos de la reunión que mantuvieron ella misma y su compañero Victor González con el ex comisario Villarejo en prisión.

A la pregunta de cuál de los relatos de Villarejo durante la entrevista en prisión fue el más grave, Macarena Olona respondió: la operación llamada «control de togas».

Con la expresión de «control de togas» el ex comisario en prisión preventiva se refiere a las operaciones de seguimiento, espionaje, intromisión en la vida privada e investigación en general desarrolladas desde su oficina contra importantes jueces, magistrados y fiscales, con la finalidad de nombrar en cargos judiciales de relevancia (Audiencia Nacional, TSJ, TS) fundamentalmente a aquellos cuyos puntos débiles les hiciera más maleables al poder político. Jueces sometibles e influenciables.

Las célebres palabras de la actual fiscal general del estado, Dolores Delgado, contándole al ex comisario y a Baltasar Garzón los viajes de jueces y fiscales a Cuba, donde según ella habrían mantenido relaciones con menores, es otra basura que apunta en la misma dirección. Exactamente igual que la cutre «información vaginal, éxito garantizado».

Si se demostrara como cierta, la acusación de Villarejo es de tal gravedad que supone no solo la demolición del estado de derecho sino también la posibilidad de que numerosos procedimientos judiciales pudieran declararse nulos por tribunales supranacionales. El Tribunal Europeo de Justicia y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos miran con preocupación hacia España.

Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos, en qué queda la declaración del ex comisario, y a qué togas apunta. No se comprenden las dificultades y tardanzas en desencriptar toda esa información incautada a Villarejo.

La justicia tiene que dejar de ser la terminal utilizada por las cloacas políticas, policiales y mediáticas para destruir personas, haciendas y carreras, o para favorecer a partidos o para provocar cambios de gobierno del todo ilegítimos.