El periodista le preguntó por esos rumores según los cuales, visto el desastre, Sánchez se estaría buscando una salida en las esferas internacionales del poder. «Eso es cosa de los cenáculos de Madrid» y de «los señores con puro» que deciden «vamos a contar que se quiere ir».

Preguntado por sus declaraciones sobre los muertos de Melilla y el «extraordinario trabajo» realizado al efecto por la policía de Marruecos, dijo que «no repetiría» que aquella masacre había sido un trabajo «bien resuelto… Eso sí, ni un solo reproche frente a la barbarie cometida contra esos 37 senegaleses en la frontera española. Black Lives Matter, Sr. Presidente.

En la misma entrevista, Sanchez insistió en su intención de lograr un «acuerdo de país» para aumentar al 2% del PIB el gasto en defensa, que es la orden que le ha dado el jefe Biden, y ante la posición contraria expresada por Unidas Podemos, defendió la necesidad de que los morados hagan «una reflexión» (al parecer tiene socios muy poco reflexivos) y una revisión de los postulados pacifistas.

Respecto a las reticencias que también ha expresado Podemos a que Estados Unidos incremente de cuatro a seis el número de destructores en la base naval de Rota, que fue otra orden del jefe Biden, consideró que se trata del mismo debate que el del aumento en gasto en defensa. Hay que reflexionar.  Y al plantearle si entendería que los ministros/as/es de Desunidas Podemos votasen en contra de ese aumento del número de destructores y siguieran en el Consejo de Ministros, dijo que la decisión les corresponde a ellos. «Esta es una pregunta que tendrán que responder los ministros y ministras de Podemos», dijo. Es decir, como no pintan nada, que hagan lo que quieran. Si quieren seguir, que sigan.

Antonio Joe Rígoli.