Vox sube y garantiza la derrota total de Iglesias y el principio del fin de Sanchez

El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto a Rocío Monasterio REMITIDA / HANDOUT por YOUTUBE El presidente de Vox, Santiago Abascal, junto a Rocío Monasterio REMITIDA / HANDOUT por YOUTUBE
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El líder de Vox ha felicitado «efusivamente» a Díaz Ayuso «por la extraordinaria victoria en un contexto de ataque del Gobierno«.

En el cuartel general de Vox, ubicado en el número 12 de la calle Bambú, dan por «buenos» sus resultados, que suponen un avance tanto en votos como en número de escaños, pero celebran aún más que «son excelentes resultados para España«.

«Ha sido una contundente derrota para el frente popular», ha aplaudido Abascal, que se ha referido a Pablo Iglesias como «contratante de matones».

Vox ha aprovechado la ocasión para denunciar los ataques contra sus dirigentes y simpatizantes en distintos mítines de la campaña electoral. «Desde Vallecas hasta Navalcarnero».

Según Abascal, la campaña electoral ha estado marcada por la «polarización política, la censura, la demonización y la violencia» contra Vox, una violencia que, insiste, ha estado alentada «desde el Gobierno».

«El Ministerio del Interior no solo ha amparado la violencia contra Vox, sino que ha ocultado las detenciones y ha protagonizado montajes balísticos».

«Se consolida un cambio de ciclo político en España. Vox crece y obtiene cada vez mejores resultados en las peores circunstancias. Vox afronta este cambio saliendo a por todas en las próximas generales», ha señalado Abascal.

Simpatizantes y dirigentes del partido se han mostrado eufóricos al conocer que el líder de Unidas Podemos había dimitido. «Echa al coletas, Rocío echa al coletas», han cantado en todos los pisos de la sede de Vox.

Minutos antes, jaleados por una sonriente Monasterio desde el balcón, la cúpula del partido y los votantes que se han acercado a la sede han tarareado al unísono «Madrid será la tumba del Sanchismo«.

El 4M demuestra que el electorado de Vox es fiel y está movilizado, y que su suelo electoral es muy solido. El ticket electoral Monasterio-Abascal ha funcionado lo suficiente como para crecer, en medio de la avalancha de Ayuso, con respecto a los pasados comicios regionales. El PP, en su mejor momento en Madrid, ha crecido a costa de C’s pero no de Vox.

La derecha tiene ya dos sólidas opciones, PP y Vox, que están condenados a entenderse para poder desbancar a Pedro Sanchez de la Moncloa, algo que ahora tienen al alcance de la mano.