¿Desde cuándo existe España? Por Enrique Domínguez Martínez Campos

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Decía el filósofo Julián Marías –y lo dijo en diferentes ocasiones y por diversos motivos- que los socialistas españoles nunca han sabido lo que ha sido España y nunca han tenido clara idea de lo que es España. Es evidente y lógico en virtud de su ideología. Primero fueron no sólo revolucionarios, marxistas, antisistema e internacionalistas, sino que también participaron en tres golpes de Estado. Y, a partir de 1979 –después del mayo francés del 68-, asumieron la tesis de defender todos los movimientos tenidos por marginales –entre ellos el multiculturalismo-. De modo que es natural en ellos la idea de que la identidad nacional española puede ser una antigualla, algo subordinado a la idea del globalismo o la de un mundo utópico sin fronteras.

Lo más grave de esta idea es que la enseñanza en España ha estado en las manos socialistas desde 1982. Así como de los nacionalseparatistas periféricos. Y ello ha supuesto un drama para millones de españoles que no estudiaron la realidad de los hechos que han ido conformado nuestra larga Historia. Más dramático aún para aquellos que decidieron dedicarse a la enseñanza de niños, adolescentes y jóvenes como maestros y docentes de ellos. Porque tampoco aprendieron –o no los enseñaron- aquellos hechos.

Es alarmante también, que, en casi todos los medios y redes sociales, el nuevo periodismo nos habla de la notable antigüedad de la nación española remontándola sólo a 500 años atrás. No es cierto. Pero es lógico en virtud de lo que les hayan enseñado, como decía anteriormente. Vamos a explicarlo con brevedad.

Los indómitos pueblos y tribus que poblaban la antigua Hispania fueron todos sometidos por Roma a partir del siglo III (a.d.C). La dominación romana sobre su provincia Hispania duró siete siglos, durante los cuales los hispanorromanos asumieron el derecho de Roma y, a partir del siglo I, la religión cristiana que fue extendiéndose poco a poco entre ellos.

Cuando los bárbaros, en el siglo IV (d.d.C) acabaron con el Impero romano, Hispania fue ocupada por suevos, vándalos y alanos. Poco después llegaron los visigodos. El Rey visigodo Flavio Leovigildo, casado con Teodosia, accedió al trono en el año 569. Leovigildo acabó con las diferentes tribus bárbaras que poblaban Spania –el nombre de Hispania se germanizó con la llegada de los bárbaros- y acabó con el poder de los nobles que las lideraban.

Leovigildo tuvo que luchar y actuar con enorme dureza contra sus enemigos. Con dureza y crueldad, Pero logró, con su ejército que fue su más fiel aliado, dominar y gobernar en todo el territorio de Spania, que se constituyó en un solo reino que ocupaba toda la Península Ibérica. Nació así, a partir del 572, una entidad política única e independiente bajo un solo mando: el del rey Leovigildo.

Aun así, los visigodos no habían logrado la unidad completa de Spania. Porque se enfrentaban dos comunidades religiosas: la arriana, a la que pertenecía Leovigildo y la mayor parte de la nobleza visigoda, y la cristiana de los hispanorromanos, heredada de sus padres y antepasados. El choque entre ambas comunidades religiosas podía acarrear el fin de la unidad territorial en Spania-

Leovigildo envió a su hijo Hermenegildo a Sevilla para gobernar la zona sur peninsular. Le acompañó su hermano Recaredo. La esposa de Hermenegildo, Ingunda, católica, logró que su esposo abjurara del arrianismo para adoptar la religión católica. Cuando Leovigildo se enteró en Toledo, juró acabar con la vida de su hijo. Asedió Sevilla durante dos años. Mediante un engaño, Hermenegildo fue a entrevistarse con su padre. Éste aprovechó la ocasión, lo detuvo encerró en Tarragona. Según la tradición, un ángel se le apareció para consolarlo y pedirle que siguiera fiel a la doctrina de la Iglesia Católica. El 13 de abril del 586 Hermenegildo fue decapitado muriendo como un mártir de la iglesia.

Un mes después moría el rey Leovigildo. En mayo del 586 heredó el trono de Spania su hijo Recaredo. En secreto, éste se convirtió al catolicismo desechando el arrianismo. En virtud de un escrito del Papa Gregorio Magno, Leovigldo, cercana la hora de su muerte, se convirtió al catolicismo. Dejó encargado a Leandro, Obispo de Sevilla, que convirtiera a su hijo Recaredo que ya había abjurado de la herejía arriana.

La Iglesia hispanorromana iba a celebrar un Concilio en Toledo. Antes de que sucediera, el rey Recaredo entregó las propiedades de la iglesia arriana a los Obispos católicos.

El III Concilio de Toledo comenzó el 8 de mayo del 589. Se reunieron los Obispos y el rey Recaredo con ellos. Allí les anunció que se había convertido al catolicismo pocos días después de la muerte de su padre. Desautorizó a Arrio y su doctrina herética arriana. De este modo, el poder de la Iglesia hispanorromana creció de forma espectacular así como la influencia de los hispanorromanos frente a los visigodos. Y ello a pesar de la oposición y conspiraciones de algunos Obispos arrianos, que las hubo.

Pero, acabado el Concilio, se estableció la religión “romana” como la oficial del Estado. La plena soberanía de Spania se lograba, por fin, uniendo en una sola persona el Trono (con el apoyo de la nobleza y el ejército) y el Altar.

Por tanto, en el 589 Spania se convertía en el primer Estado independiente y soberano de Europa en la Baja Edad media, englobando a toda la Península ibérica. Nada menos que dos siglos antes de que lo consiguiera en Francia el imperio carolingio.

De modo que hace casi 1.500 años que España comenzó a existir como entidad político-religiosa única, iniciándose así nuestra vida en común con un único Estado. Después sería denominada nación tras la Revolución Francesa.

Sin embargo, últimamente se insiste en la existencia de una única entidad política desde hace sólo 500 años. No es rigurosamente cierto. A principios de la Edad Moderna los Reyes Católicos llegaron a unificar los diferentes reinos en que se había dividido España. Tras la ocupación musulmana de la Península desde el año 711. Lo lograron tras casi ocho siglos de un heroica y única Reconquista frente al Islam. Pero Portugal quedó fuera de esa unidad desde el año 1139, cuando Alfonso I se autoproclamó Rey de Portugal, corroborando su independencia un 14 de agosto de 1385 tras la derrota castellana en la batalla de Aljubarrota.

En resumen, los Reyes Católicos tuvieron el acierto y la energía de lograr la unidad política de España añorando y recordando la de la Spania visigótica, que es lo que realmente deseaban.

Así pues, fue hace casi 1.500 años cuando nació España. Y con ella sus más arraigadas tradiciones y costumbres, su religión y su unidad.

Enrique Domínguez Martínez Campos

Coronel de Infantería DEM (R)