La Commedia dell’arte

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Leo a Carlos Marín-Blázquez que la ideología es aquello que sirve para que digas que es mentira lo que estás viendo con tus propios ojos. Pero al ideólogo le que queda el resto, esa humanidad ciega que aún ve las cosas sin su filtro interpretativo, sin esa llave gnóstica del todo.

Para ella hay que inventar esa realidad bajo la realidad, esa realidad que contradice todo lo que ves, en beneficio de quienes habitamos la caverna.

Tiene que ser sencillo, y no importa que sea ridículo, dibujos animados para las almas cansadas y distraídas, un cuento sencillo y repetido desde los albores del tiempo, Arlequín, Colombina, Polichinela y Pantaleón.