Tribuna Militar

La historia del 23-F, por Enrique Domínguez Martínez Campos

|

Sobre esa fecha y los hechos sucedidos en España de los que hace ya un mes se conmemoró el 40 aniversario, hay quienes dicen que no se saben aún muchas cosas, mientras que otros parecen saberlo todo. Estos últimos destacan, en general, la tragedia que pudo suceder –pero no sucedió–, la barbaridad que cometieron los militares (en plural), el análisis de la valentía de Suárez y Gutiérrez Mellado y lo bien que se portaron el Rey y todos los políticos. 

 Unos y otros presumen de conocer hechos, personas y acontecimientos porque dicen que los vivieron en primera persona, o porque conocieron a tal o cual protagonista de lo sucedido en aquellas fechas.

Por mi parte debo decir que acababa de ascender al empleo de Comandante de Infantería, estaba como alumno en la entonces Escuela de Estado Mayor (hoy Escuela de Guerra del Ejército) y tenía 31 compañeros alumnos procedentes de todas las regiones de España, además de otros 9 alumnos extranjeros. Todo lo que sucedía a diario en nuestro país lo conocíamos de inmediato al recibir información desde todos los rincones de España… y del extranjero.

Después de muchos años de recopilar informes, hacer entrevistas, leer libros y documentos y la prensa de la época, hice un resumen de lo que fue el 23 F en mi libro “El PSOE y la Transición” publicado el año pasado.

El 23-F, un hito que se ha reducido a un día, pero traía historia de lejos

Los siguientes son hechos demostrados que se pueden comprobar y que conducirían a que se produjera aquel golpe de Estado:

1) A primeros de 1979 comenzaron a reunirse determinados personajes en la agencia EFE o en domicilios particulares para conspirar contra Suárez, con el propósito de salvar la figura del Rey en vista de la deriva que tomaba el llamado Estado de las Autonomías.

2) Como resultado de estas reuniones, el CESID redactó un documento llamado “Operación De Gaulle” que podía ser la base para llevar a cabo una actuación operativa en relación con la situación caótica que se vivía en España.

3) El partido de Adolfo Suárez, UCD, comenzó a dar señales de descomposición a partir del verano del 79. Casi todos los “barones” del partido comenzaron a criticar a Suárez con dureza.

4) En el mes de octubre el prudente presidente de la Generalidad catalana, Tarradellas, dijo que había que dar “un golpe de timón” porque era necesaria una operación en la política española en la que sería imprescindible el uso del bisturí. O esto, o “llegaría inevitablemente una intervención militar”.

5) A finales del 79 el terrorismo de ETA, GRAPO y TERRA LLIURE era insoportable. En aquel año fueron asesinadas 181 personas (incluidos los 80 asesinados en el hotel “Corona de Aragón” de Zaragoza, acto terrorista que se ocultó a los españoles). A razón de un asesinato terrorista cada dos días.

6) En mayo de 1980 Pujol se hizo con el poder en Cataluña. A partir de aquí la embestida del nacionalseparatismo periférico contra la integridad territorial de España se acrecentó.

7) El cerebro de la “Transición”, Torcuato Fernández Miranda, fue relegado por Suárez cuando éste creyó que él se bastaba para culminarla solo. Torcuato murió en Londres en junio de 1980, con 64 años, de amargura y decepción. Para él, el Rey y Suárez habían sido “demasiado osados”.

8) En julio de 1980 Suárez reunió a sus “barones”, que le cuestionaban abiertamente. Se habló del II Congreso de UCD para celebrar en enero de 1981. El presidente dijo que “había que racionalizar el proceso autonómico”. Y les avisó de un posible plan socialista para formar un gobierno de concentración nacional presidido por un militar.

Caos e incertidumbre con el gobierno de Suárez

9) El desmadre de las Autonomías, su mantenimiento económico y la deslealtad de los nacionalseparatistas periféricos, se les había ido de las manos al gobierno. Esto, junto a un bestial terrorismo, al incremento del paro, a una inflación de dos dígitos, a la inseguridad ciudadana, al desarme moral de la sociedad, la proliferación de huelgas políticas, el aumento del consumo de drogas, la extensión dramática del SIDA… les daba a millones de españoles una sensación de caos e incertidumbre.

10) En aquel verano el distanciamiento del Rey y Suárez era evidente . La “química” entre ellos había acabado. Al monarca le preocupaba el mal funcionamiento del Estado y la posibilidad de que la crisis arrastrara tras ella a la Corona.

11) El general Sabino Fernández Campo, secretario de la Casa de S.M., declaró que, en este verano del 80, el CESID puso en conocimiento del Rey la existencia del documento sobre la llamada “Operación De Gaulle”.

12) En el mes de agosto el general Alfonso Armada pidió al exministro López Rodó un informe sobre cómo podría ser relevado Suárez de forma constitucional. López Rodó le informó que podía ser a través de una moción de censura en la que los partidos acordaran llegar a formar un gobierno de salvación nacional y a su frente poner una persona respetada por todos. Este informe se lo envió Armada al Rey.

13) La propuesta de López Rodó era inviable dado el enfrentamiento entre UCD y PSOE. A primeros de septiembre los servicios de inteligencia ya estaban convencidos de que para “dar un golpe de timón” no bastaba con relevar al presidente por otro miembro de UCD, ni de que un partido solo se hiciera cargo del gobierno. Era necesario algo más contundente para poner a todos de acuerdo. Toda la crisis en España era preciso combatirla a base de un acto que galvanizara a la opinión pública para lograr lo que López Rodó proponía. Y utilizar el nombre de dos o tres militares monárquicos de prestigio, que se hicieran cargo del proceso.

Un plan oculto para forzar un cambio necesario

14) A finales del verano el general Armada, exsecretario personal del Rey y monárquico, jefe de la División “Urgel” y gobernador militar de Lérida, decía que gente del CESID “me empujaban mucho. Querían que yo influyera en el Rey para que cambiara la situación”.

15) En septiembre miembros del CESID se instalaron en un piso cerca del Congreso de los Diputados. Desde un determinado despacho le llegó al Rey un informe sobre qué hacer para que la situación no se degradara más. Decía: “El riesgo de la democracia no es el golpe militar, sino su propio inventario de fracasos… La paz española está por encima de escrúpulos y lenguas hipócritas… Cualquier miedo a la autoridad es una precipitación al caos”.

16) Pujol escribió años después: “El PSOE tenía auténtica obsesión por hacer caer a Suárez… Enrique Múgica me visitó a finales del verano de 1980 en mi casa de Premiá de Dalt para preguntarme cómo veríamos que se forzara la dimisión del presidente y su sustitución por un militar de mentalidad democrática”. Es evidente que los políticos españoles de UCD, PSOE y CiU, de momento, sabían que era muy posible un golpe de Estado para quitar a Suárez de en medio y reconducir la situación política española.

17) En octubre de 1980 el empresario Juan Tomás de Salas, dueño de la revista Cambio 16, publicó en ella un artículo titulado “Suárez no sirve ya”. Fue demoledor para el presidente. El mito Suárez se había acabado.

«El 99,5% no teníamos ni idea de lo que se estaba tramando»

18) El presidente de AP, Fraga Iribarne, fue informado por Peces Barba. Supo por él que el PSOE deseaba participar en un “gobierno de gestión” sin Suárez.

19) Se produjeron las famosas cenas de Lérida. La del 22 de octubre en el domicilio del alcalde socialista de la ciudad, Antonio Siurana. Asistieron Enrique Múgica, Juan Raventós y el general Armada, el más monárquico de los militares españoles –junto con Milans del Bosch– y muy querido por don Juan Carlos. Múgica aseguró a Armada que volvería muy pronto a Madrid. E informaba de aquellas cosas a F. González. Armada hacía lo propio dando cuenta a SM.

20) En noviembre el PSOE creía necesario formar un gobierno de concentración nacional. Enrique Múgica, Luis Solana e Ignacio Sotelo tenían ya asumida la inminencia de un golpe militar. Por eso el PSOE promovió la idea de un “gobierno de gestión más un general”. En este mes Fraga advirtió el Rey de un posible golpe.

21) ¿Cuántos militares estaban enterados de estos conciliábulos? El 99,5% no teníamos ni idea de lo que se estaba tramando. Mientras, Armada y Milans del Bosch ya hablaban por teléfono. Armada le informaba de la preocupación del Rey por la situación política y que deseaba que volviera a Madrid destinado para que fuera “sus ojos y oídos” sobre lo que pudiera suceder. Armada podía ocupar el puesto de 2º Jefe del Estado Mayor del Ejército, vacante, aún con la oposición frontal de Suárez.

22) A primeros de diciembre Armada comunicó a Milans del Bosch que el CESID le había propuesto que se hiciera cargo de un gobierno de salvación nacional para reconducir la situación política y que Milans sería designado presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM).

Antonio Tejero, el nombre capaz de dar el golpe

23) El CESID ya estaba preparando el terreno. Entregó a diversas autoridades un documento titulado “Panorámica de las Operaciones en marcha” sobre posibles golpes de Estado. Enumeraba tres supuestos: el de los Generales, el de los Coroneles y el de los espontáneos. Este último era el más probable. Señalaba en él al Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero Molina, como el hombre capaz de dar el golpe para que se instalara un gobierno militar. Aquel documento fue una filtración premeditada. Ningún político se fue a un Juzgado de Guardia para presentar ninguna denuncia, ni lo comunicó a los medios afines.

24) Conscientes algunos miembros de UCD de aquella situación política gravísima, Pujol escribió: «En diciembre de 1980, Martín Villa (ministro del Interior) pidió verme en privado. Vino a mi casa un domingo por la tarde, ‘vengo a deciros que no daremos ni un paso más en lo que respecta a la política autonómica. Cumpliremos los compromisos que por Ley hemos de cumplir… Existe el peligro de que el proceso se nos vaya de las manos. Para ello sólo hay un obstáculo, que es el presidente Suárez, pero esto se va a resolver'». ¡Claro que se les había ido de las manos!

25) Ya no bastaba con una simple dimisión o sustitución del presidente. Era precisa una operación de mayor calado para formar un gobierno de salvación o de gestión. Para ello se necesitaba el concurso de un reducido número de militares. Alguien que diera un golpe de Estado y dos o tres altos mandos de prestigio que formaran un gobierno de corte democrático para, en dos o tres años, dar el golpe de timón.

26) Al final de 1980 el salvaje terrorismo de ETA había acabado con la vida de 98 personas más. A esta terrible matanza había que añadir los asesinados por el GRAPO y TERRA LLIURE. En total 132 asesinatos en aquel año. Los españoles estábamos desesperados y hartos de la ineficacia del gobierno.

«S.M. oficialmente no sabía nada de nada, sabiéndolo todo, y dejó hacer…»

27) El 30 de enero de 1981 el general Armada se reunió con el Rey en Baqueira-Beret. La entrevista duró algo más de seis horas. El Rey prometió a Armada destinarlo a Madrid. Quería tenerlo a su lado. Pero S.M., oficialmente, no sabía nada de nada (sabiéndolo todo) y dejó hacer…

28) El 6 de enero, Pascua Militar, el general Gabeiras, Jefe del Estado Mayor del Ejército (JEME), dijo: «El Ejército no sueña con imposiciones ni dictaduras, pero está irremisiblemente dispuesto para la defensa de España, a cumplir con su misión perfectamente definida en la Constitución que se fundamenta, como bien dice su artículo segundo, en la indisoluble unidad de la nación española». ¿Por qué dijo esto? Por la pública y notoria deslealtad de los nacionalseparatistas, el desmadre de las Autonomías, la sangría terrorista y el deterioro socioeconómico. ¡En 1981! «La situación a comienzos de 1981 era verdaderamente dramática», aseguró un socialista llamado Pablo Castellano.

29) Por estas fechas uno de los más caracterizados miembros del CESID se reunió con su homólogo norteamericano en España, Ronald Edward, con el embajador de EEUU, Terence Todman, y con el Nuncio del Vaticano, monseñor Innocenti. A EEUU y al Vaticano no les pareció mal que se instalara en España un gobierno democrático de salvación nacional para, sobre todo, poner límites al Título VIII de la Constitución.

Golpe de Estado y contragolpe constitucional

30) De modo que los servicios de inteligencia pensaron con rapidez en una doble operación: golpe de Estado y contragolpe constitucional al frente de los cuales situarían a dos militares, con Suárez o sin Suárez.

31) El CESID conocía bien las ideas de Antonio Tejero y las de Milans del Bosch para ponerlos de acuerdo para dar el golpe de Estado.

32) El gobierno que se formaría a continuación, a cuyo frente podía estar el general Armada, tendría como objetivos esenciales.

  1. Reforma constitucional, en especial el Título VIII
  2. Revisión de la legislación derivada hasta entonces de la Constitución
  3. Nueva Ley Electoral
  4. Saneamiento económico
  5. Nueva Ley de Orden Público
  6. Campaña dura y sistemática contra el terrorismo
  7. Nueva línea de actuación en política exterior
  8. Este gobierno se mantendría hasta 1983 o 1984 y convocaría elecciones generales sin apenas oposición en el Parlamento

33) El 10 de enero el general Armada viajó a Valencia para entrevistarse con el general Milans del Bosch.

34) Guerra y Peces-Barba informaron al PNV sobre un posible «gobierno de gestión», con un militar al frente, para conocer su opinión. De modo que, como estamos viendo, todos los partidos políticos españoles tenían conocimiento de la maniobra que se preparaba. ¿Cómo? De eso se encargaría un puñado de militares.

35) El 18 de enero el general Milans del Bosch se reunió en Madrid con otros subordinados y el teniente coronel Tejero. Asistió también a la reunión el sindicalista García Carrés.

36) El 22 de enero el Rey informó a Suárez de que el general Armada regresaba a Madrid para hacerse cargo de la segunda jefatura del Estado Mayor del Ejército. Para Suárez esta decisión de S.M. era insoportable.

Dimisión sorprendente de Suárez el 29 de enero

37) El 29 de enero, de forma sorprendente, Suárez anunció por TV y radio su dimisión como presidente del gobierno. La realidad es que se había convertido en un problema. Sus compañeros en UCD fueron sus peores enemigos. El PSOE lo atacaba sin piedad. El Rey le había retirado su confianza. Tarradellas dijo: «Suárez se autodestruyó encerrándose en la jaula de oro de la Moncloa y conviviendo poco con el pueblo».

38) El 1 de febrero Milans se reunió de nuevo con Tejero. Creía que, con Suárez dimitido y Armada de 2º JEME, podían resolverse muchos problemas. Incluso que S.M. designara directamente a Armada como jefe de un gobierno de salvación nacional. Pero eso no era constitucional. Tejero estaba dispuesto a todo.

39) El día 3, por expreso deseo del Rey, el general Armada regresaba a Madrid para ponerse a las órdenes del general Gabeiras.

40) El día 4 de febrero se produjo la vergonzosa humillación sufrida por los Reyes en la Casa de Juntas de Guernica, que pudo ver toda España en directo. Aquello colmó el vaso de la paciencia de millones de personas.

41) El día 6 el Rey y Armada se vieron en Baqueria-Beret. La reunión se suspendió por la muerte de la reina Federica de Grecia, madre de la reina Sofía. Don Juan Carlos le citó para verse el día 13.

42) El día 13 ambos se vieron en Zarzuela. Armada le informó de todo cuanto sabía. «Señor, va a ocurrir algo», le dijo. SM le pidió que se lo dijera al vicepresidente del gobierno, general Gutiérrez Mellado. Armada fue a verlo: «Me echó una buena bronca» y ordenó a Armada que no volviera a molestar más al Rey. Según Armada, Gutiérrez Mellado sabía que llegaría un golpe militar, pero no hizo nada por abortarlo.

Agentes del CESID avisaron a Tejero para poder asaltar el Congreso, sin víctimas y dejando después paso a la autoridad militar competente

43) El 10 de febrero agentes del CESID avisaron a Tejero para poder asaltar el Congreso. Le exigieron que lo hiciese sin la menor violencia, sin víctimas y que, terminada su misión, permitiría que «la autoridad militar competente» se hiciera cargo de la situación. Tejero aceptó sin dudarlo. Había visto morir a muchos de sus guardias en Guipúzcoa, no le gustaban los partidos políticos y, en especial, el PSOE y el PCE. Creyó que sería Milans la «autoridad militar competente». Nunca se había entrevistado con el general Armada.

44) El día 20, viernes, se reunió el Congreso para la posible investidura de Calvo Sotelo. Sólo logró 169 votos a favor, no la mayoría absoluta. Había que convocar un nuevo pleno el día 23 para lograr la presidencia pero ya por mayoría simple.

45) El día 21 Milans del Bosch habló con Armada y le confirmó la decisión de Tejero de asaltar el Congreso.

46) El día 22, domingo, avisado por Milans el comandante Parto Zancada fue a Valencia. Milans lo puso al corriente de lo que iba a suceder al día siguiente. Estaba destinado en la División Acorazada de Madrid.

Los servicios de inteligencia norteamericanos estaban informados

47) Los servicios de inteligencia norteamericanos estaban informados. A partir del 19 de febrero el personal de EEUU en las bases de Torrejón, Rota, Morón y Zaragoza estaban en estado de alerta. Algunos buques de la VI Flota se situaron a pocas millas de Valencia.

48) Y llegó el 23 F. Casualmente toda la familia del Rey estaba en Zarzuela: los Reyes, sus tres hijos (que no fueron al colegio), las infantas Pilar y Margarita, el jefe de la Casa Real marqués de Mondéjar, el del Cuarto Militar general Valenzuela y el secretario de la Casa, el general Sabino Fernández Campo, hombre clave aquel día, además de los tres Ayudantes del Rey.

49) Todos saben lo que ocurrió. A las 18.20 horas el teniente coronel Tejero entraba en el Congreso con cerca de 200 guardias, cogidos al azar casi todos y de distintos oficios o especialidades. Todos los políticos allí esperaban algo. El 99,5% de los mandos militares, de Sargento a Teniente General, no sabían nada.

50) Aquella escena decimonónica nos dejó a todos estupefactos. A casi todos. Pero en Zarzuela hubo un enorme sobresalto cuando los guardias dispararon al aire en el Congreso. Aquello no estaba previsto. El Rey quería que Armada fuera a Zarzuela. Fue el general Sabino Fernández Campo quien se negó para encapsular al Rey por si «aquello» fallaba. 

Milans sacó las tropas a la calle en Valencia, declarando el estado de excepción militar

51) Mientras, en Valencia, Milans sacó las tropas a la calle declarando el estado de excepción en la región militar. Él y Armada creyeron que otros Capitanes Generales seguirían su ejemplo. No ocurrió así. Esperaban órdenes del Rey.

52) A las 20.00 horas se reunió la JUJEM. El general Gabeiras acudió. El general Armada se quedaba en el CGE al frente del mismo. Las FFAA podían haberse puesto a su disposición si hubiera querido.

53) Después de retirarse la Unidad que tomó Prado del Rey un equipo de TVE llegó a Zarzuela para grabar un mensaje de SM. No se emitió sino casi cuatro horas después, sobre las 01,15 del día 24 de febrero. El Rey esperó hasta que le informó el general Armada.

Tejero no quería un gobierno de «rojos»: quién primero abortó la «operación de Gaulle» fue él, todos le habían engañado

54) Cuando el general Gabeiras regresó al CGE el general Armada se despidió de él para ir al Congreso de los Diputados. Llegó al hotel Palace sobre las 23.15 horas. Cruzó al Congreso para ver a Tejero.

55) La entrevista entre ambos fue muy tensa. Cuando Armada enseñó a Tejero la relación del gobierno que iba a formar, Tejero se negó a admitirlo. En ese gobierno entraban F. González y otros tres socialistas, dos comunistas, cuatro de UCD, dos de Coalición Democrática, el periodista Luis María Ansón, etc. Tejero llamó a Milans y éste le dijo que se pusiera a las órdenes de Armada. Se negó. No quería un gobierno de «rojos». Armada le ofreció un avión para que con sus Capitanes saliera de España y luego serían indultados. No lo admitió. En definitiva, quien primero abortó la «operación De Gaulle» fue Tejero. Todos le habían engañado.

56) El general Armada salió del Congreso cabizbajo y telefoneó al Rey. Tiempo después declararía que «S.M. se enfadó cuando salí del Congreso”. Fue entonces cuando se emitió el mensaje del Rey por TV y radio.

Algunas conclusiones

El teniente coronel Tejero fue una pieza secundaria en este tablero, mucho más político que militar. Y el primero que abortó el proceso.

¿Cómo se ha escrito este triste hecho en los libros (incluso estudiando su anatomía), reportajes, escritores, historiadores y en la práctica totalidad de los medios de comunicación? Que aquello fue un golpe de Estado de los militares. No fue así, en absoluto. Los altos mandos, todos, estaban esperando las órdenes del Rey.

Las Fuerzas Armadas españolas sirvieron de cabeza de turco para que recayera en ellas todos los reproches, insultos y calumnias. 

Los autores intelectuales de aquella operación fueron esencialmente los políticos y miembros de los servicios de inteligencia.

Todos los partidos, pasado el susto en el Congreso, aseguraron que el Rey se había ganado el puesto que ocupaba.

A partir de ahí, la trama civil del 23-F jamás se investigó. Los políticos nunca habían tenido nada que ver en este drama. Así es como se escribe la Historia… Incluso arrogándose los sindicatos, de forma ridícula, que habían sido ellos los que habían acabado con el golpe.

Un alto miembro del CESID en aquella fecha me confesó años después que «aquello fue una gran oportunidad perdida». Si se hubiera establecido un gobierno como el que se previó con los objetivos que se han indicado, podría haberse evitado lo que hoy, año 2021, padecemos, en gran medida.

No obstante, es usted, amigo lector, quien debe sacar sus conclusiones. No las que traten de inculcarle otros. 

Enrique Domínguez Martínez Campos

Coronel de Infantería DEM (R)