YA NO CUELA

Fuera de la ley

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La tercera autoridad del Estado, la presidente del Congreso, Meritxell Batet, ha declarado que no solo los padres de toda España pueden eximir a sus hijos de actividades extracurriculares que vayan contra sus principios, sino incluso a las asignaturas obligatorias; ha declarado que no tengo que pagar impuestos, y que puedo considerar ilegítimo el Gobierno de Pedro Sánchez y, por tanto, ignorar cualquier ley o decreto que emane de él.

Es cierto, no ha dicho exactamente así, con estas palabras, pero la conclusión es totalmente obvia. Lo que ha dicho es que “pretender imponer el marco constitucional no es la solución”. La Constitución es la primera ley, de la que dependen todas las demás. Si la Constitución no se puede imponer, ninguna ley se puede imponer.

Lo que queda, sin embargo, no es la ‘boutade’ de mi primer párrafo, sino el Triunfo de la Voluntad, el Führerpinzip, la imposición de los caprichos cambiantes del Gobierno. Es el grupito encabezado por Rufián diciendo que no tienen rey. Es Zapatero aplaudiendo que se cambie el Código Penal para complacer unos socios eventuales. Es la tiranía sin ley.