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Ley versus Justicia

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Ley y Justicia no son consecuencia la una de la otra. El cumplimiento y acatamiento de la Ley no es garantía de haber hecho Justicia. Los llamados profesionales de la Justicia se han apropiado indebidamente de una palabra sagrada, cuyo contenido es un valor universal, moral. Así fue considerada, desde los tiempos remotos de Grecia, como uno de los principios en la formación del buen ciudadano y del buen político. Los griegos consideraban tres virtudes para llegar a la excelencia del saber, del estar y del actuar: la fortaleza, la justicia y la templanza. A estas tres Platón añadió una cuarta, la prudencia.

Posteriormente el cristianismo las asumió totalmente, como las cuatro virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza. 

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La Real Academia de la Lengua define la Justicia, como: “Principio moral que lleva a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece”. Añade: “Derecho, razón, equidad”. En relación a la persona determina: “Conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene”. La justicia es equidad. 

Evidentemente la Justicia es una virtud, un valor, del que, la mayor parte de los Jueces en el mundo, se encuentran muy alejados. Lo que analizan, interpretan y aplican son Las Leyes. Lo justo es denominarlos los intérpretes de las Leyes. Son Leyes que elaboran los Políticos, las aprueban y las cambian parcial o totalmente cuando les viene en gana. Legislan hoy lo contrario que ayer, para cambiarlo mañana. Tan ley es la primera, como la segunda, como la tercera. Incluso el Ministerio que aplica las Leyes, presidido y dirigido por un político,  se llama Ministerio de Justicia. ¡Qué ironía!

Leyes son también las que elaboran los Dictadores, ya sean de derechas, de izquierdas, de arriba, de abajo o Dictaduras Teocráticas, que siempre le echan la culpa al mismo, a Dios, que es quien se lo ordena. ¡Qué fácil es echarle la culpa al otro! 

Kim Jong-un y Donald Trump en la cumbre celebrada en Hanoi, Vietnam, el pasado 28 de febrero.

Para los mismos hechos, se aplican distintas Leyes y las sentencias pueden ser tan divergentes, como los Jueces que las aplican, como los Políticos que las crearon o las circunstancias de cada momento o de cada persona juzgada. Con las Leyes se condena a alguien y se le ejecuta, porque así está escrito en la Ley. Al asesinato legal se le respalda con: “Por fin han hecho justicia”. Quizá pueda ser venganza. 

Noticia de RTVE  31.05.2019, tomada el 28 de Febrero, con fotografía, de  la Agencia REUTERS. “En Corea del Norte,  Kim Jong-un ejecuta al exembajador en España y a otros cuatro más, por el fracaso de la cumbre con Trump, según un diario de Seúl. 

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Circunstancialmente tenemos a dos Presidentes que firman ejecuciones, con cierta frecuencia, “leyes de muerte”. Parece que hay una identidad en la conducta de los dos líderes. La distancia, sin embargo, es inmensa. El fin es el mismo, el asesinato legal o ilegal de un ser humano.  En uno, su palabra es la Ley, en el otro se tiene que someter al dictado de la Ley, que previamente han analizado los Jueces. En ninguno de los dos hay justicia, ya que nadie se puede erigir en dueño de la vida de los demás seres humanos. La pena de muerte instituida y ejecutada excluye a los países para acceder al nivel de una Democracia consolidada.

La situación actual de España=Europa es la evidencia de la enorme distancia existente entre LEY Y JUSTICIA. La Fiscalía acusa y el Tribunal Supremo juzga y condena con una extrema generosidad a un pequeño grupo de traidores. Había más, muchos más,  decenas y centenares de delincuentes, “no presuntos”, que cometieron sus delitos públicamente, con evidente chulería y desprecio, haciendo alarde de ello, ante la televisión. Responsables y culpables, “no presuntos”, de pérdida de millones y millones de Euros, en destrozos, daños directos e indirectos a millones de personas y de empresas. Todos esos hechos criminales, llevados a cabo por los “cachorros” de los condenados y de los huidos, justifican por sí mismos las condenas actuales y mucho más. Fiscalía y Supremo se aproximan al valor de la Justicia.

Sobre los Políticos responsables, con poco que diga es suficiente: lo manipulan todo, lo politizan todo, han hecho trizas la LEY DE LEYES, LA CONSTITUCIÓN y dicen que no la tocan, mienten más que hablan, simplemente dan asco. ¿Saben los Abogados del Estado, que les pagamos para defender al ESTADO?

Y Europa QUÉ… La justicia Europea sólo sabe leer leyes, completamente de espaldas a los hechos. Los delincuentes condenados o huidos de la Justicia, viviendo excepcionalmente bien, con el dinero de los españoles, sin trabajar un solo minuto, tienen todos los derechos. Esa es la Ley que manejan los sesudos jueces europeos. España no se merece este trato. Europa lo pagará caro, si sigue aplicando las Leyes con ese nivel de injusticia. Mal ejemplo democrático da Europa para seguir siendo la luz que orienta el camino de la Democracia para los demás.

Queridos Jueces del Tribunal Supremo, sigan su camino, haciendo caso omiso a sus nefastos colegas europeos.

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por Noé de la Cruz.

Licenciado en Pedagogía, Licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Especializado en Sociología (Técnicas de Investigación Social y Sociología de la Familia) y Diplomado en Psicología Industrial por la Escuela Superior de Psicología y Psicotecnia de Madrid. Ostentó el cargo de Consejero Titular en el Consejo Nacional de Educación durante 6 años. www.valoresuniversales.es