YA NO CUELA

Lo que va de Sánchez a Macron

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Me cuentan que Sánchez sigue hablando. Como sigue sin decir nada, al menos nada que sea cierto o útil, preveo que lo hará indefinidamente hasta que la propia Begoña se niegue a oír una palabra hueca más, y seguirá parloteando y poniendo caritas ante el espejo.

También habló Macron. El presidente francés tiene ciertas concomitancias con nuestro Pedro, en el sentido de que está absolutamente poseído de sí mismo, de que es un producto del marketing político y de que ha tenido una reacción desastrosa a la presente crisis (aunque lejos de nuestro insigne campeón). Pero ahí se acaba la comparación.

Porque Macron ha admitido que se equivocaron, así, con todas las letras. También ha suspendido el pago de impuestos, hipotecas y alquileres. Y ha prometido ayudar a las empresas en dificultades. “No queremos quiebras”, ha dicho, haciendo recordar a nuestro gobierno, que las colecciona. Pero ha dicho otras cosas interesantes, como que Francia tiene que recuperar el control de su cadena de suministro y que las fronteras nacionales van a permanecer cerradas hasta nueva orden. En el origen, Macron se negó a la posibilidad de que los países de la UE cerraran sus fronteras, alegando que “los virus no necesitan pasaporte”, hasta que alguien le hizo notar que la frase era muy bonita, pero un poco vacía, ya que el virus no viene flotando en el aire durante kilómetros, sino en el cuerpo de portadores concretos, con nombre y apellidos y… pasaporte.