YA NO CUELA

Periodismo

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Ayer, en una de esas obsequiosas entrevistas televisadas con las que intentan auparle, el candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, hizo el comentario más asombrosamente racista que le haya escuchado a un aspirante a la Casa Blanca en medio siglo. Dijo que los hispanos, “a diferencia de la comunidad negra”, son enormemente diversos en sus actitudes. Esto le costaría el puesto a un asesor de un concejal del último pueblecito de Nebraska, no digamos a quien pretende ocupar la magistratura más poderosa de la tierra, y en estos tiempos de disturbios raciales podría salir bastante más caro.

El mismo día, el presidente Trump pronunció ‘Zailandia’ por ‘Tailandia’. Ahora, imaginen cuál de los dos comentarios fue noticia en CNN y compañeros mártires.

No es que me desvíe de la apasionante realidad nacional; es que el mal que nos aqueja es verdaderamente global, pese a que los sedicentes cosmopolitas patrios están a menudo demasiado ocupados con su politiquería de campanario para darse cuenta.

Los grandes medios han dejado muy, muy atrás cualquier interés en informar de lo que pasa, y son ya exclusivamente gigantescas máquinas de propaganda a favor de la izquierda.