YA NO CUELA

Podemos y Camps

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El diario oficial del régimen, El País, dedicó 169 primeras al ridículo caso de los trajes de Francisco Camps, en su día presidente de la Comunidad Valenciana, del que fue absuelto. Podemos, un partido en el Gobierno, tiene abiertos dos casos judiciales bastante más escandalosos y el mismo diario dedica la cuarta noticia de su primera con este banal titular: ‘Podemos se enfrenta a un otoño caliente con dos casos judiciales’.

Los opinadores a duras penas podemos mantener el tono. Ante el primer escándalo, ante las primeras mentiras, desmanes, corruptelas y abusos de un gobierno podemos denunciarlas con la esperanza de despertar a la ciudadanía dormida y que se haga algo, que haya alguna reacción.

A la larga, sin embargo, cuando las posiciones de todos siguen inamovibles y los grandes medios ignoran las demasías, acaba el periodista entendiendo que da igual, que habla para un coro ya plenamente convencido y de espaldas a una facción tribal que no va a alterarse porque su adscripción es ya tribal, y nuestra tribu tiene derecho a todo y la contraria, a nada.

Lo peor de la democracia es eso, que la vida entera acaba politizada, de modo y manera que ya no hay tanto bien y mal, correcto y errado, falso o verdadero, como propio y ajeno, los míos y los otros.