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YA NO CUELA

Yo sí te creo, hermano

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El Partido Popular se ha sumado al aquelarre del 8M con un vídeo baboso en el que elogia a quienes siempre les han negado y les negarán el pan y la sal, en una versión política del llamado ‘Síndrome de la Mujeres Maltratada’, muy propio.

Cuando las formuló, las leyes de Conquest podían parecer exageradas, pero la segunda, al menos -toda institución no explícitamente de derechas acaba siendo de izquierdas- se ha quedado muy corta. En España, al menos, tenemos una organización política explícitamente de derechas, la única derecha con representación parlamentaria durante décadas y hasta hace muy poco, el Partido Popular, que se lanzó hace tiempo en brazos del progresismo más descerebrado.

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Si es por convicción -una palabra que sus líderes tendrán probablemente que buscar en el diccionario-, demuestran que nunca tuvieron mucho de eso, y si es por cálculo y estrategia, que Dios les arregle la vista.

Cuando la gente quiere algo, prefiere el producto genuino a la copia desangelada, y si el PP ha decidido ser un PSOE vergonzante y timorato, no habrá razón imaginable alguna para votarles. Sobre todo, hay algo especialmente repulsivo en ese arrastrarse para halagar a colectivos cuya verdadera razón de ser, más allá de lo que dicen ser, es escupirles en la cara.