¿Un país para OPAs? por Xavier Horcajo

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Los políticos han tenido mucho que ver en que España no tenga multinacionales. No digo que nuestros directivos del Ibex, tan solícitos a acudir a la Moncloa para ofrecer escudos protectores a su ocupante. Su responsabilidad tienen. El caso es que si alguien se plantea algún día el “cómo se jodió la economía española” va a necesitar argumentos como los que baraja este trabajo.

Durante el pasado mes de enero, el fondo de pensiones australiano IFM ha planteado una OPA sobre el 22,69% de Naturgy. No hay opiniones libres sobre si esta OPA transoceánica es o no positiva para España, si acaso una sospechosa insistencia en que pagarán en efectivo su oferta. Descontado el efecto sorpresa, queda en duda si la OPA amigable.

El control del Gobierno sobre las empresas estratégicas españolas  ha tratado con sordina esta gigantesca operación. Ha pasado tiempo suficiente y no conocemos las intenciones del accionista de referencia de Naturgy, Criteria , que cuenta con un 24,4% de la energética que preside Francisco Reynés. Criteria, esto es Caixabank, tiene la palabra.

El Gobierno español dijo querer proteger a las cotizadas españolas tras la caída que acumulan sus acciones por el impacto del coronavirus en los mercados y aprobó este una reforma de la normativa sobre inversiones exteriores «para impedir que empresas de países de fuera de la UE puedan hacerse con el control de entidades españolas en sectores estratégicos aprovechando la caída coyuntural del valor de sus acciones en esta situación», según explicó Pedro Sánchez.

Un caso más reciente, pero muy revelador

En mayo de 2018, los italianos de Atlantia  compraban Abertis, una de las grandes del Ibex español.

Un gran negocio que dejaba a una de las grandes europeas de autopistas, pero no solo de autovías, en manos de otra firma italiana, precisamente a la que se le cayó un puente, el Morandi, al oeste de Génova (43 muertos) y una investigación judicial que llevó a la detención de Giovanni Castellucci, su CEO. Fue una desgracia imprevista, pero que dejaba a las claras el mantenimiento deplorable de esta infraestructura italiana.

Lo peor es que el consejo de administración de Atlantia, celebrado en julio de 2007 aprobase un bonus a los directivos españoles de Abertis ligado al éxito de la OPA y que dejaba un camino de stock options tan sospechoso como anterior a su éxito.

«Un blindaje incluso anterior al que el propio Gobierno italiano puso en marcha en 2020»

Por entonces, se anunciaba a trompetazos un sorpasso de nuestra economía a la trasalpina. Sin embargo, este dinamismo del tejido productivo español no se tradujo en operaciones en el vecino mediterráneo. Es más: cada vez que una empresa española líder en su ámbito, intentó llevar a cabo una compra de peso en algún sector clave italiano, volvía con las manos vacías, al encontrar todo tipo de resistencias.

Un blindaje incluso anterior al que el propio Gobierno italiano puso en marcha en 2020.

Todavía está en la memoria contemporánea lo sucedido con Endesa. Una firma estratégica para la independencia eléctrica que provenía del INI. Precisamente la filial entonces de La Caixa, Gas Natural intentó oparla. La OPA fracasó y entró en danza la alemana E.on, quien -en su OPA por el 100% del capital de Endesa- se comprometió a hacer inversiones en España y a no reducir plantillas vía ERE.  La empresa pública italiana Enel había ofrecido apoyo a Gas Natural y entre febrero y octubre de 2007, fue haciéndose un hueco en el capital de Endesa (gracias a equity swaps).  

Acciona se marchó de Endesa con plusvalías de 1.850 millones

Los italianos buscaron apoyo en Acciona, la constructora de la familia Entrecanales. Acciona se marchó de Endesa en 2009, con plusvalías de 1.850 millones. Al final, Enel se hizo con el 90% de Endesa y desde entonces los beneficios anuales -todos- de una empresa regulada en España, se ingresaban en buena medida en el  Ministero delle Finanze italiano. Naturalmente, los italianos volcaron sobre Enel las inversiones estratégicas iberoamericanas atesoradas por Endesa. Por ejemplo, la chilena Enersis.

¿A dónde vamos por ese camino?